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"Espiritu Santo"
Muchas personas piensan: “es mi cuerpo y yo puedo hacer con él lo que quiera”. Pero, ¿qué dice el Creador acerca de esto?

Formidables y maravillosas son tus obras

“Formidables y maravillosas son tus obras” así es como el rey David describe la creación por parte de Dios de los seres humanos (Salmos 139:14). David alabó a Dios por esa maravillosa obra llamada el cuerpo humano. Existen muchas referencias en la Biblia en donde el cuerpo humano es comparado con un templo (Juan 2:21; 1 Corintios 6:19).

Existe un propósito detrás de todas las cosas que Dios hace, y la creación del cuerpo humano no es la excepción. Uno de los propósitos más importantes de esta vida, es crecer en el carácter justo de Dios. A través de su morada en nosotros por el poder de su Espíritu Santo, nos ayuda a cumplir ese propósito en la vida que va a permitir que vivamos por siempre en su familia.

El apóstol Pablo aclaró el propósito del cuerpo humano cuando les dijo a los hermanos en Corinto: “¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré” (2 Corintios 6:16-17).

Pablo explicó que Dios va a morar en los hombres por el poder del Espíritu Santo. ¿Si nuestros cuerpos son para servir como templo o morada del Espíritu Santo, tiene Dios unas expectativas específicas de cómo debemos tratar y cuidar nuestros cuerpos?

Conocimiento de la salud

Hay más publicaciones de temas de salud hoy en día que en cualquier otro momento de la historia humana. Los estudios y avances en las ciencias de la salud significan que entendemos mejor lo que tenemos que hacer para ganar y conservar un buen nivel de salud. Esto incluye hacer ejercicio regularmente, tener una dieta adecuada, descansar lo suficiente y una salud emocional apropiada.

Cuando hacemos lo que es necesario para mantener nuestra salud física, vemos que nuestras mentes son más agiles y piensan mejor, recuerdan, aprenden y se concentran. ¡La necesidad de una mente ágil es tan importante para asuntos espirituales como para los físicos!

Pero el mundo está lleno de oportunidades para que abusemos de nuestros cuerpos. Muchas de las “comidas rápidas” carecen de vitaminas y de minerales importantes, y en lugar de eso están llenas de grasa, azucares y químicos que acaban con la buena salud.

Los estilos de vida de alto estrés requieren que las personas se esfuercen y trabajen más horas para lograr más y más cosas. De acuerdo con la Fundación Nacional del Sueño, los conductores somnolientos están tan limitados como los conductores que están bajo la influencia de drogas o del alcohol. Los investigadores han descubierto que la privación crónica de sueño contribuye a la presión arterial alta, ataques cardiacos, obesidad, probabilidades de un derrame, junto con disminución significativa de funciones cognitivas. ¡La falta de descanso adecuado significa problemas de salud!

La Biblia no condena el uso del alcohol (vea “¿Es pecado tomar alcohol?”), condena el abuso del alcohol (vea “Uso y abuso del alcohol”). Las investigaciones modernas están llenas de descripciones de las consecuencias negativas del exceso de alcohol.

De igual forma, los resultados del abuso de drogas y otras sustancias, legales o ilegales han sido documentadas ampliamente. Algunas sustancias atacan los músculos, otras los pulmones y el corazón y muchas atacan el propio cerebro (por ejemplo, vea “¿Es pecado fumar?”). Con el tiempo, el resultado será una salud disminuida y un cuerpo que tendrá daños irreparables. ¡Así no esperaba Dios que cuidáramos su maravillosa creación!

Su cuerpo es para albergar al Espíritu Santo

Pablo les enseñó a los miembros la necesidad de recordar que era lo que moraba en ellos y que eran responsables del cuidado de su templo espiritual. “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es” (1 Corintios 3:16-17).

Nosotros como seres humanos somos responsables ante Dios de la manera en que cuidamos nuestros cuerpos. La analogía de un templo está relacionada con el templo en Jerusalén que Pablo conocía en ese momento. Ese templo era una versión reconstruida del magnífico templo que Salomón construyó mucho tiempo atrás.

Más adelante en 1 Corintios 6, Pablo advirtió a la Iglesia acerca de la inmoralidad sexual diciendo: “¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo” (v. 15). Y de nuevo en 1 Corintios 6:18, escribió: “Huid de la fornicación”.

Su significado es claro: la inmoralidad sexual es un pecado que contamina nuestros cuerpos —burlándonos del templo en donde debe habitar el Espíritu Santo.

El cuidado del cuerpo

El cuerpo humano necesita consumir alimentos prácticamente todos los días para obtener energía. Pero no todo lo que se arrastra, corre, vuela o nada fue diseñado por el Creador para que la gente lo consumiera. Si desea una explicación acerca de los alimentos que Dios hizo para que la gente los consumiera, vea nuestra sección “Animales limpios e inmundos: ¿Le importa a Dios que tipo de animales comemos?”

También cuidamos nuestros cuerpos con el descanso adecuado, ejercicio y actividades sociales apropiadas. No es un secreto que incluso las cosas que pensamos tienen impacto en nuestra salud. Salomón escribió: “La luz de los ojos alegra el corazón, Y la buena nueva conforta los huesos” (Proverbios 15:30). Lo que decidimos pensar y aun las palabras de la familia y amigos pueden afectar nuestra salud.

Pablo escribió: “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” (Filipenses 4:8).

Dios promete darnos tranquilidad mental que nos puede ayudar a enfrentarnos con el estrés y las pruebas que algunas veces luchan contra nuestro templo del Espíritu Santo. Pensar en las cosas que Dios quiere que pensemos, promueve salud espiritual al templo.

Limitaciones

Por supuesto existen algunas limitaciones con respecto a lo que podemos hacer para preservar nuestra salud. La genética hace parte de la ecuación o algunos factores ambientales que están fuera de nuestro control, pueden estar involucrados. Por ejemplo, el Nuevo Testamento nos da un ejemplo de un hombre ciego de nacimiento, sin ninguna culpa de su parte (Juan 9:1-3).

De la misma manera, algunas debilidades de salud no necesariamente tienen que ser causadas por falta de autodisciplina o por no seguir una conducta que honre a Dios, pueden ser el resultado de una predisposición genética, factores ambientales o situaciones de la vida que no están bajo nuestro control. Sin embargo, al darnos esas restricciones, Dios espera que nosotros hagamos lo mejor que podamos para seguir unas pautas equilibradas con respecto a la dieta y el ejercicio.

Un Templo como ninguno

¡El templo que construyó Salomón fue magnifico! Muchas partes del templo estaban recubiertas de oro puro, incluyendo el altar y el santuario (1 Reyes 6:21-22).

Nuestros cuerpos, los cuales son el templo del espíritu santo, son muy especiales también. Cualquier cosa que contenga la presencia de Dios es considerado santo. El cuerpo que recibe el don del Espíritu Santo es especial para Dios y refleja su naturaleza.

¿Cómo describiría el estado actual de su templo —su cuerpo? Tenemos la libertad de escoger cómo vamos a cuidar este cuerpo precioso diseñado amorosamente por el Creador. Él espera que nosotros lo cuidemos y lo usemos de una manera adecuada. Este cuerpo que Dios creó fue hecho maravillosa y cuidadosamente —¡el templo del Espíritu Santo!





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LAS 9 FUNCIONES DEL ESPÍRITU SANTO

1.- Redarguye de pecado.

La presencia del Espíritu Santo en nuestra vida, obra para convencernos del pecado y guiarnos al arrepentimiento, y posteriormente a la Salvación por medio de Quién pago en la cruz.

8 Y cuando El venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio; 9 de pecado, porque no creen en mí; 10 de justicia, porque yo voy al Padre y no me veréis más; 11 y de juicio, porque el príncipe de este mundo ha sido juzgado.
 Juan 16:8-11


2.- Nos guía a toda la Verdad.

El Espíritu Santo es Quién nos da el entendimiento de la Palabra de Dios. Revela en nuestra mente y corazón el consejo de Dios con referencia a Quién es Cristo, la vida cristiana y la alabanza y adoración, mostrándonos el Camino por el que debemos andar.

13 Pero cuando El, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir.
 Juan 16:13


3.- Nos da testimonio de que somos hijos de Dios.

El Espíritu Santo nos da testimonio de que somos hijos de Dios y es por medio de quién le podemos decir a Dios: Padre o Papá.

14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios. 15 Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! 16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios, 17 y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si en verdad padecemos con El a fin de que también seamos glorificados con El.
 Romanos 8:14-17


4.- Somos sellados por Él, para recibir Su herencia.

Después de haber escuchado el mensaje de Verdad, y haber creído, Dios nos adopta como hijos, también somos sellados y nos convertimos en herederos de sus promesas y coherederos con Cristo.

13 En El también vosotros, después de escuchar el mensaje de la verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído, fuisteis sellados en El con el Espíritu Santo de la promesa, 14 que nos es dado como garantía de nuestra herencia, con miras a la redención de la posesión adquirida de Dios, para alabanza de su gloria.
 Efesios 1:13


5.- Intercede y nos ayuda a orar como conviene.

26 Y de la misma manera, también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; porque no sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles; 27 y aquel que escudriña los corazones sabe cuál es el sentir del Espíritu, porque El intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios.
 Romanos 8:26-27


6.- Es nuestro Consolador y Quién nos infunde esperanza.

Jesús nos ha dejado al Espíritu Santo en compensación por su ausencia física. Sabemos que Jesús murió y resucitó; y hoy esta vivo sentado a la derecha de Dios Padre, reinando en majestad. Pero no nos ha dejado solos, nos ha dejado al Espíritu Santo para Consolarnos, Fortalecernos, Ayudarnos y Guiarnos y cuando le hemos creído.

Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre.
 Juan 14:16


7.- Es por medio de Quién podemos confesar, que solamente Jesús es El Señor.

2 Sabéis que cuando erais paganos, de una manera u otra erais arrastrados hacia los ídolos mudos. 3 Por tanto, os hago saber que nadie hablando por el Espíritu de Dios, dice: Jesús es anatema; y nadie puede decir: Jesús es el Señor, excepto por el Espíritu Santo.
 1 Corintios 12:2-3


8.- Es Quién reparte los 9 dones.

El Espíritu Santo es Quien nos da a conocer los dones y los reparte a los creyentes para que podamos funcionar como el cuerpo de Cristo en el mundo, y así mostrar su gracia y que Jesús pueda ser glorificado.

4 Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. 5 Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. 6 Y hay diversidad de operaciones, pero es el mismo Dios el que hace todas las cosas en todos. 7 Pero a cada uno se le da la manifestación del Espíritu para el bien común. 8 Pues a uno le es dada palabra de sabiduría por el Espíritu; a otro, palabra de conocimiento según el mismo Espíritu; 9 a otro, fe por el mismo Espíritu; a otro, dones de sanidad por el único Espíritu; 10 a otro, poder de milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversas clases de lenguas, y a otro, interpretación de lenguas. 11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, distribuyendo individualmente a cada uno según la voluntad de El.
 1 Corintios 12:4-11


9.- Es Quién produce el Fruto en nuestra vida.

22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, 23 mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley.
 Gálatas 5:22-23

___
 El Espíritu Santo es la tercer persona de Dios, a quién el mundo no conoce. Los que no han nacido de nuevo, no pueden comprender las cosas del Espíritu de Dios.

15 Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. 16 Y yo rogaré al Padre, y El os dará otro Consolador para que esté con vosotros para siempre; 17 es decir, el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque ni le ve ni le conoce, pero vosotros sí le conocéis porque mora con vosotros y estará en vosotros.
 Juan 14:15-17

Si aún no tienes el gran privilegio de conocer El Espíritu Santo, hoy le puedes pedir a Dios que lo envíe a tu vida, y Dios lo hará. Él te guiará a toda la Verdad.

13 Pues si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?
 Lucas 11:13


Lee tu Biblia, y el Espíritu Santo te dará entendimiento y te mostrará cosas grandes e inaccesibles que aún no conoces.
 Dios te bendiga!

Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.

Hechos 1:8
Las funciones del Espíritu Santo
​Hay muchos malentendidos en cuanto al Espíritu Santo. Algunos lo consideran una fuerza mística; otros piensan que es el poder impersonal de Dios para salvar a personas. Entonces, ¿qué nos tiene que decir la Biblia acerca de Él? ¿Quién es el Espíritu Santo? Aquí diez cosas que debes saber acerca de la persona, naturaleza, y obra del Espíritu Santo. 

1. El Espíritu Santo es la tercera persona de la Trinidad. No es un poder ni una fuerza. La Escritura le atribuye una personalidad distintiva, al igual que al Padre y el Hijo (Mt. 3:16-17; Jn.14:16-17).


2. El nuevo Testamento hace mención del Espíritu Santo constantemente: 
•56 veces en los evangelios.
•57 veces en el libro de los Hechos.
•112 veces en las cartas de Pablo.
•36 veces en el resto del Nuevo Testamento.

3. El Espíritu Santo piensa, conoce el lenguaje, tiene voluntad, se le puede tratar como una persona, se le puede mentir, se le puede probar, se le puede resistir y se le puede contristar (Hech. 5:3; 7:51). 

4. En la Palabra encontramos la afirmación de Su divinidad. El Espíritu Santo posee los atributos divinos: omnisciencia, omnipresencia, omnipotencia, eternidad (1Co. 2:10,11; Sal.139:7; Zac 4:6; He. 9:14). 

5. El Espíritu Santo es llamado de distintas maneras a lo largo del Nuevo Testamento: 
•El Espíritu de Dios (1 Co. 3:16)
•El Espíritu de Cristo (Ro. 8:9)
•El Espíritu Eterno (He. 9:14)

•El Espíritu de Verdad (Jn. 16:13)
•El Espíritu de Gracia (Hch. 10:29)

6. Podemos ver al Espíritu Santo desde el Antiguo Testamento haciendo diversas actividades, como: 
•Obrando en la creación (Gn. 1:2).
•Da aliento a los hombre y los animales (Gn. 2:7; 6:3).
•Capacitando a hombres para la batalla (Jue. 3:10)
•Capacitando a los profetas para anunciar el mensaje del Señor (Miq. 3:8)

7. En el Antiguo Testamento, el Espíritu Santo estaba en medio del pueblo de Dios (Is. 63:11) y capacitaba a ciertos hombres para tareas especiales (Ex. 31:3; Jue. 6:34; 11:29). Sin embargo, no era dado a todos y podía ser retirado (Jue. 13:25; 16:20; Sal. 51:11). 

8. La primera obra del Espíritu Santo en el hombre es convencer de pecado (Jn. 16:8,11) y de la realidad del perdón a través de Jesucristo. Esto lo hace a través de la predicación (Hch. 2:37; 1 Tes 1:5) y del ejercicio de los dones espirituales (1Co. 14:24-25). 

9. El Espíritu Santo es prometido a todos los creyentes (Hch. 2:38) y es un don que se recibe por la fe en Jesucristo (Ef. 1:13; 3:16-17; Ga. 3:2,5). 

10. El Espíritu Santo es el que produce la obra de regeneración en nosotros. Él es el sello de nuestra salvación, ”En El también ustedes, después de escuchar el mensaje de la verdad, el evangelio de su salvación, y habiendo creído, fueron sellados en El con el Espíritu Santo de la promesa, que nos es dado como garantía de nuestra herencia, con miras a la redención de la posesión adquirida de Dios, para alabanza de Su gloria”, (Ef. 1:13-14). 

10 cosas que debes saber sobre el Espíritu Santo 
"¿Qué es el Día de Pentecostés?

 Respuesta: "Pentecostés" es significativo en el Antiguo y Nuevo Testamentos. Pentecostés es en realidad el nombre griego para un festival conocido en el Antiguo Testamento como la Fiesta de las Semanas (Levítico 23:15; Deuteronomio 16:9). La palabra griega significa "cincuenta" y se refiere a los cincuenta días que han transcurrido desde la ofrenda mecida de la Pascua. La Fiesta de las Semanas celebró el fin de la cosecha de grano. Más interesante, sin embargo, es su uso en Joel y Hechos. Mirando atrás a la profecía de Joel (Joel 2:8-32) y hacia adelante a la promesa del Espíritu Santo en las últimas palabras de Cristo en la tierra antes de Su ascensión al cielo (Hechos 1:8), Pentecostés señala el comienzo de la edad de la iglesia.

 La única referencia bíblica a los acontecimientos reales de Pentecostés es Hechos 2:1-3. Pentecostés es una reminiscencia de la Última Cena; en ambos casos los discípulos están juntos en una casa por lo que resulta ser un acontecimiento importante. En la Última Cena, los discípulos son testigos del fin del ministerio terrenal del Mesías cuando Él les pide recordarlo después de Su muerte hasta que Él vuelva. En Pentecostés, los discípulos presencian el nacimiento de la iglesia del Nuevo Testamento en la venida del Espíritu Santo a morar en todos los creyentes. Así la escena de los discípulos en una habitación en Pentecostés vincula el comienzo de la obra del Espíritu Santo en la iglesia con la conclusión del ministerio terrenal de Cristo en el aposento alto antes de la crucifixión.

 La descripción del fuego y viento mencionada en la narración de Pentecostés resuena en todo el Antiguo y Nuevo Testamento. El sonido del viento en Pentecostés fue "un estruendo como de un viento recio que soplaba". Abundan las referencias en las Escrituras al poder del viento (siempre entendido como bajo el control de Dios). Éxodo 10:13; Salmo 18:42; e Isaías 11:15 en el Antiguo Testamento y Mateo 14:23-32 en el Nuevo Testamento son sólo algunos ejemplos. Más significativo que el viento como poder es el viento como vida en el Antiguo Testamento (Job 12:10) y como espíritu en el Nuevo (Juan 3:8). Al igual que el primer Adán recibió el aliento de vida física (Génesis 2:7), entonces el segundo Adán, Jesús, trae el aliento de vida espiritual. La idea de la vida espiritual como generada por el Espíritu Santo es sin duda implícita en el viento de Pentecostés.

 El fuego se asocia a menudo en el Antiguo Testamento con la presencia de Dios (Éxodo 3:2; 13:21-22; 24:17; Isaías 10:17) y con Su santidad (Salmo 97:3; Malaquías 3:2). Asimismo en el Nuevo Testamento, el fuego es asociado con la presencia de Dios (Hebreos 12:29) y la purificación que Él puede ocasionar en la vida humana (Apocalipsis 3:18). La presencia y la santidad de Dios están implícitas en las lenguas de fuego de Pentecostés. De hecho, el fuego es identificado con Cristo Mismo (Apocalipsis 1:14; 19:12); esta asociación naturalmente subyace el don de Pentecostés del Espíritu Santo, que enseñaría a los discípulos las cosas de Cristo (Juan 16:14).

 Otro aspecto del Día de Pentecostés es el milagroso hablar en lenguas extranjeras que permitió a personas de diferentes grupos lingüísticos a comprender el mensaje de los apóstoles. Además es la audaz e incisiva predicación de Pedro a una audiencia judía. El efecto del sermón fue poderoso, como los oyentes "se sintieron profundamente conmovidos" (Hechos 2:37, NVI) y fueron instruidos por Pedro a "arrepentirse y ser bautizados" (Hechos 2:38). La narrativa concluye con 3 mil almas siendo añadidos a la comunión, el partimiento del pan y oraciones, las señales y prodigios apostólicos, y una comunidad formada en la que las necesidades de todos fueron suplidas.
Quien es el Espíritu Santo?


Pregunta: "¿Quién o qué es el Espíritu Santo? He visto este nombre en vuestra web y en unos cuantos sitios mas"

Nuestra respuesta: El Espíritu Santo es una persona real que vino a vivir dentro de los verdaderos seguidores de Jesucristo después de que Jesús resucitara de la muerte y subió a los cielos (Hechos 2). Jesús dijo a sus discípulos...

"Y yo pediré al Padre que os envíe otro Defensor, el Espíritu de la verdad, para que esté siempre con vosotros. Los que son del mundo no lo pueden recibir, porque no lo ven ni lo conocen; pero vosotros lo conocéis, porque él está con vosotros y permanecerá siempre en vosotros. No voy a dejaros abandonados: volveré para estar con vosotros." (Juan 14:16-18)

El Espíritu Santo no es superficial ni una sombra celestial, tampoco una fuerza impersonal. Es una persona igual del mismo modo que Dios el Padre y Dios el Hijo. Es considerado el tercer miembro de la trinidad. Jesús dijo a sus apóstoles...

"Dios me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced mis discípulos a todos los habitantes del mundo; bautizadlos en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, y enseñadles a cumplir todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estaré todos los días, hasta el fin del mundo." (Mateo 28: 18-20)

Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Y todas las cualidades divinas atribuidas al Padre y al Hijo, son igualmente atribuidas al Espíritu Santo. Cuando una persona nace de nuevo por creer y recibir a Jesús (Juan 1:12-13; Juan 3:3-21), Dios habita en esa persona a través del Espíritu Santo (1ª Corintios 3:16). El Espíritu Santo tiene intelecto (1ª Corintios 2:11), emoción (Romanos 15:30), y voluntad propia (1ª Corintios 12:11)

La función principal del Espíritu Santo es ser el testigo de Jesús (Juan 15:26; 16:14). Él habla a los corazones de la gente la verdad de Jesús. El Espíritu Santo además actúa como maestro de los cristianos (1ª Corintios 2: 9-14). Les revela la voluntad de Dios y la verdad de Dios. Jesús dijo a sus discípulos...

"Pero el Espíritu Santo, el Defensor que el Padre enviará en mi nombre, os enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que os he dicho." (Juan 14:26)

"Cuando venga el Espíritu de la verdad, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que dirá todo lo que oye y os hará saber las cosas que van a suceder." (Juan 16:13)

El Espíritu Santo ha sido dado para vivir dentro de quienes creen en Jesús, con la función de reflejar el carácter de Dios en la vida de un creyente. De forma que no podamos hacerlo a nuestra manera, el Espíritu Santo impartirá en nuestras vidas amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio (Gálatas 5:22-23). Por encima de intentar ser amado, paciente, amable, Dios nos pide que dependamos en Él para que reflejemos estas cualidades en nuestras vidas. De esta manera, los Cristianos lo llaman vivir en el Espíritu (Gálatas 5:25) y ser llenados con el Espíritu Santo (Efesios 5:18). Y el Espíritu Santo da las fuerzas a los cristianos para cumplir los tareas o misiones ministeriales que dan lugar al crecimiento espiritual en los Cristianos (Romanos 12; 1ª Corintios 12; Efesios 4)

El Espíritu Santo además hace una función para los no son cristianos. Él los convence hablando directamente a los corazones de la gente de la verdad de Dios respecto a que son pecadores -y que necesitan el perdón de Dios; la honradez de Jesús - Él murió en nuestro lugar, por nuestros pecados; y que Dios juzgará al mundo y aquellos que no le conocen (Juan 16: 8-11). El Espíritu Santo habla directamente a los corazones y mentes, pidiéndonos que nos arrepintamos y nos volvamos a Dios para que nos perdone y nos dé nueva vida.

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