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La ley de salud del Señor

Principios del Evangelio


 .

Nuestro cuerpo es un templo de Dios

Una de las grandes bendiciones que recibimos cuando vinimos a la tierra es la de un cuerpo físico. Para llegar a ser como nuestro Padre Celestial necesitamos un cuerpo físico; nuestros cuerpos son tan importantes que el Señor los llamó templos de Dios (véase 1 Corintios 3:16–17; 6:19–20). Nuestro cuerpo es santo.

Debido a que nuestro cuerpo es importante, nuestro Padre Celestial desea que lo cuidemos bien. Él sabe que podemos ser más felices y mejores personas si gozamos de una buena salud. El Espíritu Santo puede estar con nosotros si nuestro cuerpo y nuestra mente están limpios. Nuestro Padre sabe que nos enfrentamos a la tentación de tratar a nuestro cuerpo imprudentemente o de poner dentro de él substancias nocivas; por esa razón, Él nos ha dicho qué es lo bueno y lo malo para nuestra salud. La mayor parte de la información que Dios nos ha dado concerniente a la buena salud 
A esta revelación se le llama la Palabra de Sabiduría.

Para ser dignos de entrar al templo, debemos obedecer la Palabra de Sabiduría; si no lo hacemos, el Espíritu del Señor se retira de nosotros. Si profanamos nuestro cuerpo, que es el “templo de Dios”, nos hacemos daño física y espiritualmente.

Se nos ha mandado no ingerir ciertas substancias

•¿Qué substancias nos ha mandado el Señor no ingerir?

El Señor nos ha mandado no beber vino ni bebidas fuertes, o sea el tipo de bebidas que contienen alcohol. La Primera Presidencia enseñó que las bebidas fuertes con frecuencia son la causa de la crueldad, la pobreza, las enfermedades y las plagas en el hogar. Con frecuencia éstas son las que traen la deshonestidad, la pérdida de la castidad y del buen juicio. Son en realidad una maldición para todos los que las beben, Improvement Era,
 Las mujeres embarazadas que ingieren bebidas alcohólicas pueden causar daños físicos y mentales al niño que está por nacer. Todos los años, muchos de los accidentes automovilísticos son causados por personas que beben alcohol.

A los maestros: Escribir una lista genera interés y ayuda a los alumnos a concentrar su atención. A medida que los miembros de la clase o de la familia hablan sobre las substancias que el Señor nos ha mandado no ingerir, quizá desee pedir a alguien que escriba las respuestas sobre la pizarra o sobre una hoja grande de papel. Se podría hacer lo mismo cuando hablen de las cosas que son saludables para el cuerpo.

El Señor también nos ha dicho que “el tabaco no es para el cuerpo” . El tabaco es nocivo para nuestro cuerpo y nuestro espíritu; no debemos fumar cigarros ni cigarrillos, ni mascar tabaco. Los científicos han comprobado que el tabaco es la causa de muchas enfermedades y es perjudicial para los bebés que no han nacido.

Además, el Señor aconseja abstenerse de las “bebidas calientes”. Los líderes de la Iglesia nos han dicho que eso significa el té y el café, los que contienen substancias perjudiciales. Debemos evitar cualquier bebida que contenga substancias que dañen el cuerpo.

No debemos usar drogas, salvo cuando sea necesario utilizarlas como medicamentos. Algunas drogas son mucho más perjudiciales que las bebidas alcohólicas y el tabaco (que también son drogas). Quienes hagan mal uso de las drogas deben solicitar ayuda, orar por fortaleza y buscar y seguir el consejo de su obispo a fin de que puedan arrepentirse totalmente y llegar a ser limpios.

Debemos evitar cualquier cosa que sepamos que es perjudicial para el cuerpo. No debemos utilizar ninguna substancia que cree hábito ni debemos comer demasiado. La Palabra de Sabiduría no nos dice exactamente todo lo que debemos evitar o consumir, pero nos da las pautas. Es una ley temporal valiosa; también es una gran ley espiritual. El obedecer la Palabra de Sabiduría nos fortalece espiritualmente y purifica nuestro cuerpo para que el Espíritu del Señor pueda morar con nosotros.

•¿Cuáles son algunas de las cosas que no se mencionan específicamente en la Palabra de Sabiduría pero que debemos evitar?

Se nos enseña que ciertas cosas son buenas para el cuerpo

•De acuerdo con la Palabra de Sabiduría, ¿cuáles son algunas de las cosas que el Señor ha dicho que son buenas para nosotros?

Las frutas, las verduras y las hierbas saludables son buenas para el cuerpo y debemos utilizarlas con prudencia y agradecimiento.

También se nos ha proporcionado la carne de las aves y de otros animales como alimento; sin embargo, se debe comer carne con moderación  . El pescado también es un buen alimento para el hombre.

También los granos son buenos, en especial el trigo.

•¿De qué manera ha sido el uso de estos elementos una bendición para usted?

El trabajo, el descanso y el ejercicio son importantes

•¿Qué tienen que ver el trabajo, el descanso y el ejercicio con la ley de salud del Señor?

Además de Doctrina y Convenios , hay otros pasajes de las Escrituras donde leemos cómo gozar de una buena salud. En ellos se nos aconseja: “Cesad de ser ociosos; cesad de ser impuros… cesad de dormir más de lo necesario; acostaos temprano para que no os fatiguéis; levantaos temprano para que vuestros cuerpos y vuestras mentes sean vigorizados”  . También se nos ha dicho: “Seis días trabajarás y harás toda tu obra” (Éxodo 20:9). El Señor nos aconseja no trabajar más de lo que nuestras fuerzas nos permitan .

Un profeta de los últimos días nos ha dicho que debemos mantener saludable nuestro cuerpo, y nos aconsejó: “Así como las comidas nutritivas, el ejercicio en forma regular y el descanso apropiado vigorizan el cuerpo, el estudio constante de las Escrituras y la oración fortalecen la mente y el espíritu” .

Las bendiciones que se prometen por vivir la ley de salud del Señor

•¿Qué bendiciones recibimos a medida que obedecemos la Palabra de Sabiduría?

Nuestro Padre Celestial nos ha dado leyes de salud para enseñarnos la forma de cuidar el cuerpo. En las Escrituras se nos habla acerca de la leyes de Dios: “… ningún mandamiento temporal… di, porque mis mandamientos son espirituales…”. Esto significa que Sus mandamientos concernientes a nuestro estado físico son para nuestro bienestar espiritual.

Cuando observamos la ley de salud del Señor y obedecemos Sus otros mandamientos, el Señor nos promete bendecirnos tanto física como espiritualmente.

En lo que se refiere a la parte física, se nos ha prometido buena salud, y como resultado de esa buena salud, se nos ha dicho que “…correr[emos] sin fatigar[nos], y andar[emos] sin desmayar”. A pesar de que esa es una gran bendición, las bendiciones espirituales que se nos han prometido son aún mayores.

El Señor nos promete que “…hallar[emos] sabiduría y grandes tesoros de conocimiento, sí, tesoros escondidos”. Por medio de la revelación, el Espíritu Santo nos enseñará verdades importantes. El presidente Boyd K. Packer enseñó: “Nuestro cuerpo físico es el instrumento de nuestro espíritu. En esa maravillosa revelación de la Palabra de Sabiduría, se nos dice cómo conservar el cuerpo libre de impurezas que puedan dañar y hasta destruir esos sentidos físicos tan delicados que están relacionados con la comunicación espiritual. La Palabra de Sabiduría es una clave para la revelación personal” .

El Señor también nos ha prometido que el ángel destructor pasará de nosotros. El presidente Heber J. Grant dijo: “Si ustedes y yo deseamos recibir las bendiciones de la vida, de la salud, del vigor de cuerpo y de mente; si deseamos que el ángel destructor pase de nosotros como lo hizo en los tiempos de los hijos de Israel, debemos obedecer la Palabra de Sabiduría; entonces Dios está obligado, y recibiremos la bendición”.

•¿De qué manera podemos ayudar a los niños y a los jóvenes a comprender la importancia eterna de la Palabra de Sabiduría?

•¿Qué podemos hacer para ayudar a familiares o a amigos que tengan dificultad para obedecer la Palabra de Sabiduría?

Pasajes adicionales de las Escrituras

•Jueces 13:13–14; Proverbios 20:1; Isaías 5:11–12; Daniel 1 (debemos evitar las bebidas fuertes).

 (las cosas de la tierra son para beneficio del hombre).

•Proverbios 23:20–21 (amonestación en contra de la borrachera, la glotonería y la ociosidad).


"La Ley De Salud Del Senor"
1. ¿Son los principios de salud realmente parte de la religión de la Biblia? 

"Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma" (3 Juan 2). 


Respuesta: Sí. De hecho, la Biblia coloca la salud prácticamente a la cabeza de la lista de las cosas que son más importantes. La mente del hombre, la naturaleza espiritual y el cuerpo están todos relacionados entre sí.
 Si una persona maltrata su cuerpo, su mente y su naturaleza espiritual no pueden llegar a ser lo que Dios ordenó que fueran. 


2. ¿Por qué dio el Señor a su pueblo reglas relativas a la salud?

"Y nos mandó Jehová que cumplamos todos estos estatutos... para que nos vaya bien todos los días, y para que nos conserve la vida, como hasta hoy" (Deuteronomio 6:24). "A Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti" (Exodo 23:25).

Respuesta: Dios dio reglas relativas a la salud, porque él sabe lo que es mejor para el cuerpo humano. Los fabricantes de automóviles colocan un "manual de operaciones" en la guantera de cada nuevo carro, porque ellos saben lo que es mejor para su producto. Dios, el que hizo nuestros cuerpos, también tiene un "manual de operaciones". Se llama la Santa Biblia. Ignorar este manual divino acarrea enfermedad, un razonamiento imperfecto y una vida malgastada. De igual manera, maltratar un carro (en contra del consejo del fabricante) tendrá como resultados serios problemas automovilísticos. El seguir las reglas de Dios (Salmos 67:2) tiene como resultados “preservación” de la salud y una vida más abundante (Juan 10:10). Dios nos indica cuáles son estas reglas, de manera que podamos evitar las trampas del Diablo.

Las leyes de salud de Dios tienen mucho que decir respecto a lo que comemos y bebemos.

3. ¿Tienen estas reglas sanitarias algo que ver con el comer y beber?

"Comed del bien [de las cosas buenas]" (Isaías 55:2). "Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios" (1 Corintios 10:31). 

Respuesta: Sí, un cristiano comerá y beberá en forma diferente—lo hará para la gloria de Dios—y usará sólo aquellas cosas "que son buenas". Si Dios dice que algo no es adecuado para comer, debe tener una buena razón. El no es un rudo dictador, sino un Padre amante. Todos sus consejos son siempre para nuestro bien. La Biblia promete: "No quitará el bien a los que andan en integridad" (Salmos 84:11). 

Nota: Ninguna persona entrará en el reino de los cielos por lo que coma. Aun el comer el alimento de los ángeles no le dará derecho a una persona al paraíso. Sólo la aceptación de Cristo Jesús como Salvador y Señor puede otorgar ese derecho. Sin embargo, el comer sin sabiduría, puede hacer que una persona se pierda, porque arruinará su capacidad de juicio y la hará pecar.

Dios prescribió un régimen vegetariano para Adán y Eva.


4. ¿Cuando Dios creó al hombre qué le dio para comiera luego que le proveyó una dieta perfecta?

"Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla... y todo árbol en que hay fruto y que da semilla". "De todo árbol del huerto podrás comer" (Génesis 1:29; 2:16).

Respuesta: El régimen que al principio Dios dio a los humanos se componía de frutas, granos (legumbres secas y cereales) y nueces. También las verduras fueron agregadas un poco más tarde (Génesis 3:18).


5. ¿Qué animales son específicamente mencionados por Dios como inmundos y prohibidos?


Respuesta: En Levítico 11 y Deuteronomio 14, Dios muy claramente declara inmundos los siguientes grupos de animales. (Lea los dos capítulos.)

A. Todos los animales que no tienen pezuña hendida y que no rumian(Deuteronomio 14:6).

B. Todos los peces y animales marinos que no tienen aletas y escamas. La mayoría de los peces son limpios. (Deuteronomio 14:9).

C. Todas las aves de rapiña y las que se alimentan de carroña (animales muertos) y pescados (Levítico 11:13-20).

D. Los animales que se arrastran también son inmundos (Levítico 11:21-47).

Nota: Estos capítulos aclaran que la mayor parte de los animales, aves, y animales marinos que la gente come son limpios. Hay, sin embargo, algunas excepciones muy notables. De acuerdo con las reglas de Dios, los siguientes son inmundos y no deben comerse: El cerdo, la ardilla, el conejo, la liebre, el bagre, la anguila, la langosta, la almeja, el cangrejo, los camarones, las ostras, las ranas y muchos otros.


6. Pero me gusta el cerdo. ¿Me destruiráDios por comerlo?

"Porque he aquí que Jehová vendrá con fuego... y juzgará... con su espada a todo hombre y los muertos de Jehová serán multiplicados. Los que se santifican y los que se purifican... los que comen carne de cerdo y abominación y ratón, juntamente serán talados, dice Jehová" (Isaías 66:15-17).

Respuesta: Esto puede parecer pasmoso, pero es cierto y debe ser dicho. La Biblia declara positivamente que todos los que comen carne de cerdo, de ratón, y de otros animales inmundos que son una "abominación" serán destruidos con fuego a la venida del Señor. Cuando Dios manda abandonar algo y no comerlo, sin falta debemos obedecerle. Después de todo, el mero comer de un pedazo de fruto prohibido por Adán y Eva, una pareja sin pecado, trajo el pecado y la muerte a este mundo de un principio. ¿Puede alguien arrogarse el derecho de decir que no importa, cuando Dios dice que importa? Dios dice que muchos hombres serán destruidos porque ellos "escogieron lo que me desagrada" (Isaías 66:4).


El que Noé sacrificase un animal limpio (Génesis 8:20), muestra que él entendía la diferencia entre limpio e inmundo.

7. ¿Pero no se originó en el Sinaí esta ley sanitaria? ¿No fue dada sólo para los judíos, y no terminó en la cruz? 

"Dijo luego Jehová a Noé... De todo animal limpio tomarás siete parejas... mas de los animales que no son limpios, una pareja" (Génesis 7:1-2).

Respuesta: No, por cierto. La Biblia presenta amplia evidencia de que había animales limpios e inmundos desde la misma creación. Noé vivió mucho antes de que existieran los judíos, pero él conocía los animales limpios e inmundos, porque él hizo entrar en el arca siete parejas de los animales limpios, y sólo una pareja de los inmundos. Apocalipsis 18:2 se refiere a algunas aves inmundas precisamente antes de la segunda venida de Cristo. La muerte de Cristo no ha tenido ningún efecto adverso sobre estas leyes sanitarias, puesto que la Biblia dice que todos que las violan serán destruidos cuando Jesús vuelva. El estómago y el sistema digestivo de los judíos no se diferencia en absoluto de los de los gentiles. Estas leyes de la salud son para todas las personas y para todos los tiempos.

El uso de bebidas alcohólicas es claramente condenado por las Escrituras.

8. ¿Prohíbe la Biblia el uso de bebidas alcohólicas?

"El vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, y cualquiera que por ellos yerra no es sabio" (Proverbios 20:1). "No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece su color en la copa. Se entra suavemente mas al fin como serpiente morderá, y como áspid dará dolor" (Proverbios 23:31-32). "Ni los ladrones... ni los borrachos... heredarán el reino de Dios" (1 Corintios 6:9-10).

Respuesta: Sí. La Biblia prohíbe claramente las bebidas alcohólicas. 


9. ¿Condena la Biblia el uso del tabaco?


Respuesta: Sí. He aquí seis razones bíblicas por las cuales el uso del tabaco le desagrada a por Dios:

A. El uso de tabaco perjudica la salud y contamina el cuerpo. "¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es" (1 Corintios 3:16-17).

B. La nicotina es una sustancia que conduce a la toxicomanía. Servimos a quienquiera o a cualquier cosa que obedecemos (véase Romanos 6:16). Los que usan tabaco son siervos de la nicotina. Pero Jesús dice: "Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás" (Mateo 4:10).

C. El hábito del tabaco es sucio. "Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo y yo os recibiré" (2 Corintios 6:17). Realmente es absurdo pensar en Cristo usando tabaco en alguna forma, ¿no es cierto?

D. El uso de tabaco desperdicia dinero. "¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan?" (Isaías 55:2). Somos los mayordomos de Dios para administrar el dinero que él nos ha dado. Y "se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel" (1 Corintios 4:2).

E. El empleo de tabaco nunca lleva a una persona más cerca de Cristo. "Yo os ruego... que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma" (1 Pedro 2:11). El uso del tabaco es un "deseo carnal".

F. El uso del tabaco acorta la vida. Recientes descubrimientos científicos establecen el hecho de que el uso del tabaco a menudo acorta la vida hasta en una tercera parte. Esto viola lo que Dios ordena de no matar (Exodo 20:13). Aunque este es un asesinato lento, aun así, es un asesinato. Una de las mejores maneras de posponer su funeral es abandonar el uso del tabaco.


10. ¿Cuáles son algunas de las sencillas, pero muy importantes, leyes de salud que encontramos en la Biblia?

Comer a horas regulares es muy importante.
Respuesta: Aquí hay once normas bíblicas para la salud:

A. Tome sus comidas a intervalos regulares y no ingiera grasa ni sangre de animales. "Comen a su hora" (Eclesiastés 10:17). "Estatuto perpetuo será... que ninguna grosura ni ninguna sangre comeréis" (Levítico 3:17)..

Nota: Estudios científicos recientes han establecido que la mayor parte de los ataques al corazón tienen como causa un nivel elevado de colesterol en la sangre, y que el uso de grasa es en gran medida el responsable. Es evidente que Dios tenía razones válidas para hacer esta prohibición, ¿verdad?

B. No coma en exceso. "Pon cuchillo a tu garganta, si tienes gran apetito" (Proverbios 23:2). En Lucas 21:34, Cristo amonesta específicamente contra la "glotonería" en los últimos días. La glotonería es responsable de muchas enfermedades degenerativas.

C. No albergue envidia ni guarde rencores. Estos males alteran el funcionamiento del cuerpo. La Biblia dice que "la envidia es carcoma de los hueso"” (Proverbios 14:30). Cristo incluso nos manda a resolver rencores que otros nos guarden (S. Mateo 5:23-24).

D. Mantener una disposición alegre y feliz. "El corazón alegre constituye buen remedio" (Proverbios 17:22). "Cual es su pensamiento en su corazón, tal es él" (Proverbios 23:7). Muchas enfermedades que la gente sufre resultan de la depresion mental. La disposición feliz y alegre imparte salud y prolonga la vida.

E. Ponga toda su confianza en Dios. "El temor de Jehová es para vida" (Proverbios 19:23). El confiar en el Señor fortalece la salud y alarga la vida. "Hijo mío, está atento a mis palabras". "Porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo" (Proverbios 4:20, 22). La salud viene de la obediencia a las órdenes de Dios y de colocar toda nuestra confianza en él.

F. Equilibre el trabajo y el ejercicio con el sueño y el descanso. "Seis días trabajarás y harás toda tu obra mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios no hagas en él obra alguna" (Exodo 20:9-10). "Dulce es el sueño del trabajador" (Eclesiastés 5:12). "Con el sudor de tu rostro comerás el pan" (Génesis 3:19). "Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar,...pues que a su amado dará Dios el sueño" (Salmos 127:2). (Ver tambien Eclesiastés 2:22-23.)

G. Mantenga su cuerpo limpio. "Purificaos" (Isaías 52:11).

H. Sea moderado en todas las cosas. "Todo aquel que lucha, de todo se abstiene [es moderado en todas las cosas]" (1 Corintios 9:25). El cristiano evitará completamente todas las cosas que son dañinas y será moderado en el uso de todas las cosas que son buenas. Los hábitos que perjudican el cuerpo, violan el mandamiento que dice: "No matarás". Matan lentamente. Son un suicidio a plazos.

I. Evite todos los estimulantes perjudiciales. Aquí hay una sorpresa. La ciencia médica ha establecido que el café, el té, las bebidas que contienen cafeína, así como otros ingredientes nocivos, son todos perjudiciales para el cuerpo humano. Ninguno de éstos tiene valor nutritivo, excepto por el azúcar o la crema añadidos, y la mayoría de nosotros ya consumimos demasiado azúcar. La popularidad de estos refrescos se debe al poder adictivo de la cafeína. Muchas personas están enfermas debido a que son adictas al café, al té y a las bebidas cafeinadas. Pero la verdadera tragedia es que las personas que buscan paz y fuerza están usando el té, el café, etc. como un sustituto barato de la oración y el estudio de la Biblia. 

J. Haga del momento de la comida una ocasión agradable. "También que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor" (Eclesiastés 3:13). Las escenas y discusiones desagradables en ocasión de las comidas, trastornan la digestión. Evítelas.

K. Ayude a los necesitados. "Desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión,... que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa que cuando veas al desnudo, lo cubras... Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto" (Isaías 58:6-8). Esto es demasiado claro para ser mal entendido: cuando ayudamos al pobre y al necesitado, mejoramos nuestra propia salud.

Pasar por alto las leyes de salud que Dios nos da, es una vía segura para que tengamos que someternos a una cirugía.

11. ¿Qué solemne recordativo se les da a los que desprecian las reglas dadas por Dios?

"No os engañéis Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará" (Gálatas 6:7).

Respuesta: La respuesta es demasiado clara para no entenderla. Los que quebrantan las reglas de Dios con respecto al cuidado de la maquinaria de su cuerpo, cosecharán cuerpos destruidos y vidas consumidas, así como el que abusa de su automóvil y deja de cuidar el motor tendrá serios problemas mecánicos. Los que continúan quebrantando las leyes divinas de la salud, al final serán destruidos por el Señor (1 Corintios 3:16-17). Las leyes divinas de la salud no son arbitrarias. Son las leyes naturales establecidas en el universo, tan necesarias como la ley de la gravedad. Ignorar estas leyes siempre trae resultados desastrosos. La Biblia dice: "La maldición nunca vendrá sin causa" (Proverbios 26:2). Los problemas surgen cuando ignoramos las leyes de la salud.

Los padres que usan drogas a menudo les transmiten debilidades a sus hijos.

12. ¿Qué terrible gran verdad referente a la salud, incluye a nuestros hijos y nietos? 

"No comerás de ella [la sangre], para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti" (Deuteronomio 12:25). "Yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen" (Exodo 20:5).

Respuesta: Dios ha expresado claramente que los hijos y los nietos pagan a veces por las insensateces de los padres que ignoran las leyes sanitarias divinas. Los hijos y los nietos heredan cuerpos enfermos y debilitados, porque la madre y el padre desafiaron las reglas que Dios estableció para la vida. ¿Es esto lo que usted quiere para sus queridos hijos y nietos?

El ejercicio al aire libre nos ayudará a prepararnos para el cielo.

13. ¿Qué otro hecho terrible revela la Palabra de Dios?

"No entrará en ella [en la santa ciudad] ninguna cosa inmunda" (Apocalipsis 21:27). "Mas a aquellos cuyo corazón anda tras el deseo de sus... abominaciones, yo traigo su camino sobre sus propias cabezas, dice Jehová el Señor" (Ezequiel 11:21).

Respuesta: No se permitirá que entre en el reino de Dios nada que sea contaminante o impuro. Todo los hábitos impuros y el uso de alimentos impropios contaminan a una persona (véase Daniel 1:8). Es un asunto muy serio, pero verdadero. El elegir sus "propios caminos" y elegir lo que no agrada a Dios, costará a la gente su salvación eterna (Isaías 66:3-4, 15-17).

Los cristianos sinceros querrán colocar sus vidas en armonía con las reglas de salud de Dios.


14. ¿Qué debe tratar de hacer inmediatamente todo cristiano sincero? 

"Limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu" (2 Corintios 7:1). "Todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él [Cristo] es puro" (1 Juan 3:3). "Si me amáis, guardad mis mandamientos" (Juan 14:15).

Respuesta: Los cristianos sinceros deben poner sin demora sus vidas en armonía con las reglas de Dios, porque lo aman y saben que sus mandamientos y normas acrecientan grandemente su felicidad y los protegen de las enfermedades ayudadas a propagar por el Diablo (Hechos 10:38). Los consejos y las reglas de Dios son siempre para nuestro bien, tal como las reglas y los consejos de padres amantes son lo mejor para sus hijos. Cuando conocemos lo mejor, Dios nos hace responsables de ello. "Al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado" (Santiago 4:17).

Los hábitos que nos encadenan pueden ser rotos rapidamente por Jesús.

15. Pero yo estoy preocupado porque algunos de mis malos hábitos me tienen esclavizado. ¿Qué puedo hacer? 

"A todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Juan 1:12). "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses 4:13).

Respuesta: Lleve todos estos hábitos a Cristo y póngalos a sus pies. El le dará un nuevo corazón y le concederá generosamente el poder que necesita para vencer todo mal hábito a fin de llegar a ser un hijo o una hija de Dios (Ezequiel 11:18-19). Cuán emocionante y alentador es saber que "todas las cosas son posibles para Dios" (Marcos 10:27). Y Jesús dice: "Al que a mí viene, no le echo fuera" (Juan 6:37). Jesús anhela romper las cadenas que nos atan y hacernos libres, y lo hará, si se lo permitimos. Nuestras angustias, nuestros malos hábitos, nuestros temores y nuestra tensión nerviosa desaparecen cuando cumplimos con sus órdenes. El dice: "Estas cosas os he hablado, para que... vuestro gozo sea cumplido [completo]" (Juan 15:11). El Diablo niega esto y enseña que la libertad se consigue por la desobediencia, pero esto es una falsedad (Juan 8:44).

Ninguna enfermedad entrará en el cielo. Todos sus habitantes seguirán las reglas de vida de Dios.


16. ¿Qué promesas se dan con respecto al nuevo reino de Dios?

"No dirá el morador: Estoy enfermo" (Isaías 33:24). "Y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor" (Apocalipsis 21:4). "Levantarán alas como las águilas correrán, y no se cansarán caminarán, y no se fatigarán” (Isaías 40:31).

Respuesta: Los ciudadanos del nuevo reino de Dios obedecerán las leyes de la salud que él ha establecido, y no habra ninguna enfermedad. Recibirán la bendición de un eterno vigor y una eterna juventud. Vivirán con Dios en medio de un gozo supremo y una felicidad absoluta durante toda la eternidad.


17. Reconozco que vivir una vida saludable es parte de la religion de la Biblia. Tengo planes de seguir las reglas de salud de Dios. 

Respuesta:  

Preguntas Para Meditar


1. Explique 1 Timoteo 4:1-5: "Todo lo que Dios creó es bueno y nada hay que desechar".

Este pasaje de la Escritura se refiere a carnes y alimentos "que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes" (versículo 3). Esas carnes, como ya lo hemos descubierto, son de las carnes limpias mencionadas en Levítico 11 y Deuteronomio 14. El versículo 4 aclara que "todo lo que Dios creó" es bueno y no debe ser rehusado, con tal que esté entre las cosas que fueron creadas para que "participasen de ellas los creyentes con acción de gracias" (los animales limpios). El versículo cinco nos dice por qué estos animales o alimentos son aceptables: (1) Son "santificados" por la palabra de Dios que los pronuncia limpios (2) son santificados "por la oración" de acción de gracias ofrecida antes de la comida. Tome nota, sin embargo, de que Dios destruirá a los que tratan de "santificarse a sí mismos" mientras comen animales inmundos (Isaías 66:17).


2. Explique: "No es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre mas lo que sale de la boca"

El tema de Mateo 15:1-20 es comer sin lavarse primero las manos (lea el versículo 2). El punto focal no es comer, sino lavarse. Los escribas enseñaban que cualquier alimento consumido sin cumplir con una ceremonia especial de lavado contaminaba al que comía. Jesús enseñó que las ceremonias de lavado de manos no tenían significado. En el versículo 19, mencionó ciertos males: homicidios, adulterios, robos, etc. Entonces añadió: "Estas cosas son las que contaminan al hombre pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre" (versículo 20).


3. ¿Pero no limpió Jesús todos los animales en la visión de San Pedro tal como se registra en Hechos 10?

¡No! De ninguna manera. De hecho, la visión no se refería a animales sino a personas. Dios le dio a Pedro esta visión para mostrarle que los gentiles no eran inmundos como pensaban los judíos. Cornelio, un gentil, por instrucción de Dios, había mandado a ciertos hombres a visitar a Pedro. Pero Pedro habría rehusado recibirlos si Dios no le hubiera dado esta visión, porque la ley judía prohibía recibir a los gentiles. Así que cuando llegaron los hombres, Pedro les dio la bienvenida.

Explicó que de ordinario él no los hubiera recibido, pero agregó: "A mí me ha mostrado Dios que a ningún hombre llame común o inmundo" (versículo 28). En el próximo capítulo (Hechos 11) leemos que los miembros de la iglesia resistieron a Pedro y lo criticaron por hablar con esos gentiles. Por eso él les contó toda la historia de su visión y su significado. Y el versículo 18 dice: "Oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!"


4. ¿Para qué hizo Dios el cerdo si no es para comer? 

El lo hizo con el mismo propósito con que hizo el buitre, como basurero, para que limpiara los desechos. El cerdo sirve admirablemente para ese propósito .


5. Explique Romanos 14:3, 14, 20: "El que no come, no juzgue al que come". "Nada es inmundo en sí mismo". "Todas las cosas a la verdad son limpias".

Los versículos 3 al 6 hablan de los que comen ciertas cosas en contraposición con los que no las comen. El pasaje no dice cuáles tienen razón, sino aconseja que ninguno juzgue al otro. Afirma que se le deje a Dios la tarea de juzgar. (Vea los versículos 4, 10-12.) Los versículos 14 al 20 se refieren a alimentos que habían sido primeramente ofrecidos a los ídolos (y por lo cual eran ceremonialmente inmundos). Sin embargo, no se refiere a las carnes limpias e inmundas de Levítico 11, (léase 1 Corintios 8:1, 4, 10, 13). El punto bajo consideración era que ningún alimento es "inmundo" o "impuro" solamente porque anteriormente haya sido ofrecido a los ídolos, porque "un ídolo nada es en el mundo" (1 Corintios 8:4). Pero si la conciencia de una persona le molesta por comer ese alimento, debe dejarlo y no comerlo o si al comerlo ofende a un hermano, también debe abstenerse de consumirlo.


6. ¿Son las leyes de la salud, y el comer y beber, realmente importantes para mí? Si amo al Señor, ¿no es estosuficiente?

Esas leyes son un asunto de vida o muerte, porque implican obediencia a Dios. Cristo "vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen" (Hebreos 5:9). "No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos" (Mateo 7:21). Aquí está implicado el amor a Cristo, porque él dice: "Si me amáis, guardad mis mandamientos" (Juan 14:15). Cuando en realidad amamos al Señor, le obedeceremos con gozo sin rodeos ni excusas. Esta es la prueba suprema.


La Correcta Alimentación Bíblica



La Dieta Original


El árbol de la vida

“En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” (Génesis 1:1)

En el relato Bíblico de la creación podemos encontrar cual fue la dieta original que Dios dispuso para el hombre, antes de que el pecado entrara en el mundo.

Génesis 1:29 – “Dios dijo además: ‘He aquí que os he dado toda planta que da semilla que está sobre la superficie de toda la tierra, y todo árbol cuyo fruto lleva semilla; ellos os servirán de alimento.”

Ejemplos de “plantas que dan semillas”: trigo, cebada, arroz, centeno, avena, quinua, maíz, (plantas que forman espigas y dan semillas), etc. Es decir: CEREALES.

Ejemplos de “árboles cuyo fruto llevan semilla”: durazno, uva, manzana, tunas, etc. Es decir: FRUTAS.

También tenemos las OLEAGINOSAS: aguacate, nueces, almendras, avellanas, ajonjolí, maní, coco, etc.

Esta dieta original de cereales, oleaginosas y frutas era necesaria para el sustento físico de Adán y Eva. Pero además del sustento físico, Adán y Eva tenían el acceso al árbol de la vida para prolongar la vida física que Dios le había dotado al hombre Adán:

Génesis 2:9 – “Jehovah Dios hizo brotar de la tierra toda clase de árboles atractivos a la vista y buenos para comer; también en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.”

Es importante también notar que, antes de la caída por el pecado, Adán tenía 0% de egoísmo, tenía capacidad para amar y tenía la ley de Dios escrita en su mente y su corazón. Es decir, el hombre tenía 0% de Gálatas 5:19-21 y tenía 100% de Gálatas 5:22-23.

La Dieta Después Del Pecado

 – “La transgresión de la ley de Dios, de la ley de amor, fue lo que trajo consigo dolor y muerte. Sin embargo, en medio del sufrimiento resultante del pecado se manifiesta el amor de Dios. Está escrito que Dios maldijo la tierra por causa del hombre (Génesis 3:17). Los cardos y espinas, las dificultades y pruebas que colman su vida de afán y cuidado, le fueron asignadas para su bien, como parte de la preparación necesaria, según el plan de Dios, para levantarle de la ruina y degradación que el pecado había causado. En la naturaleza misma hay mensajes de esperanza y consuelo. Hay flores en los cardos, y las espinas están cubiertas de rosas.”

Génesis 3:17-19 – “… sea maldita la tierra por tu causa. Con dolor comerás de ella todos los días de tu vida; espinos y cardos te producirá y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu frente comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste tomado. Porque polvo eres y al polvo volverás.”

Después de la caída, Dios agregó a la dieta original: “comerás plantas del campo.” Y el hombre perdió el derecho a la vida eterna, el derecho al árbol de la vida:

Génesis 3:22-24 – “Y Jehovah Dios dijo: -He aquí que el hombre ha llegado a ser como uno de nosotros, conociendo el bien y el mal. Ahora pues, que no extienda su mano, tome también del árbol de la vida, y coma y viva para siempre. Y Jehovah Dios lo arrojó del jardín del Edén, para que labrase la tierra de la que fue tomado. Expulsó, pues, al hombre y puso querubines al oriente del jardín de Edén, y una espada incandescente que se movía en toda dirección, para guardar el camino al árbol de la vida.”

Por la transgresión a la ley de Dios, Adán paso a tener 100% de egoísmo y 0% de amor, 0% de Gálatas 5:22-23 y 100% de Gálatas 5:19-21. El hombre perdió el don de la TEMPERANCIA, perdió el DOMINIO PROPIO.

– “Al salir del Edén para ganarse el sustento labrando la tierra bajo el peso de la maldición del pecado, el hombre recibió permiso para comer también “hierba del campo” (Génesis 3:18). Los cereales, las frutas carnosas, las oleaginosas y las legumbres constituyen el alimento escogido para nosotros por el Creador. Preparados del modo más sencillo y natural posible, son los comestibles más sanos y nutritivos. Comunican una fuerza, una resistencia y un vigor intelectual que no pueden obtenerse de un régimen alimenticio más complejo y estimulante.”

Ejemplos de “hierbas del campo”: acelga, apio, cilantro, col, perejil, espinaca, etc., las hortalizas, las leguminosas, las legumbres: frejol, garbanzos, chochos, (todo lo que forma vaina), etc.

Con la caída por el pecado, el hombre perdió el acceso al árbol de la vida que servía para prolongar su vida física. Por lo tanto comenzó en el hombre el envejecimiento, la degradación (tanto mental como física), el desgaste, el cansancio… la muerte.

 – “Para que poseyera una existencia sin fin, el hombre debía continuar comiendo del árbol de la vida. Privado de este alimento, vería su vitalidad disminuir gradualmente hasta extinguirse la vida.”

Por el pecado, Dios privó al hombre del árbol de la vida, pero no lo privó de los demás árboles. Dios agregó a la dieta las verduras para que estas le pudieran dar la vitalidad perdida al perder el derecho al árbol de la vida. Es decir, las verduras debían servir al hombre para ayudar a combatir el envejecimiento, la degradación (tanto física como mental) y el cansancio.

Ejemplos: el apio es diurético; la espinaca es muy buena para el intestino, para el estreñimiento; el zambo depura los tóxicos; el zapallo ayuda a limpiar las articulaciones y sirve de laxante, etc.

Es decir que un menú saludable para el hombre debe de consistir en:
1.hidratos de carbono,
2.proteínas vegetales,
3.grasa vegetal,
4.vitaminas y minerales

Ejemplos de cada grupo:
1.cereales… papa, maíz, avena, frejol, etc.
2.vainas, legumbres… habas, arvejas, lenteja, soya, etc.
3.aguacate, ajonjolí, etc.
4.frutas y verduras

Es importante notar también que hay que aprender a combinar adecuadamente los alimentos.

Por ejemplo: no mezclar varios cereales de una vez, sino elegir un solo cereal para un horario de comida. No mezclar varias legumbres, sino elegir una legumbre por horario de comida. Mezclar verduras: una de color amarillo, otra de color verde, otra de color blanco, otra de color rojo, ya que cada verdura de color te da minerales y vitaminas diferentes.

Tampoco se debe mezclar frutas dulces con frutas ácidas. Las frutas compatibles con los cereales son las frutas dulces como el higo, la papaya, etc. En cambio las frutas ácidas y semi-ácidas no se deben mezclar con los cereales por que producen fermentación en el intestino. Es recomendable comer verduras en un horario y las frutas en un horario diferente.

Hay varias frutas que son de gran beneficio cuando se comen solas, por ejemplo: la sandía cuando se la come sola sirve para depurar el organismo. El mango cuando se come solo ayuda con problemas de los bronquios.

Los hombres somos incrédulos y es por eso que al llevar una dieta vegetariana queremos mezclar varios cereales, queremos mezclar las habas con las arvejas con las lentejas, pensando que combinando bastante obtendremos una nutrición “completa.” Cuando en realidad, al combinar incorrectamente, dañamos nuestra salud en lugar de mejorarla y luego, como resultado de nuestra ignorancia en cuanto a la combinación correcta de alimentos, nos enfermamos y decimos que la dieta vegetariana no sirve.

¿Cuándo comenzó el hombre a consumir CARNE?

La descendencia de Caín, antes del diluvio, comía carne. Pero el consumo de carne no había sido autorizado por Dios.

Génesis 6:5 – “Jehovah vio que la maldad del hombre era mucha en la tierra, y que toda tendencia de los pensamientos de su corazón era de continuo sólo al mal.”

 – “Gozaban matando los animales; y el consumo de la carne como alimento los volvía aún más crueles y sedientos de sangre, hasta que llegaron a considerar la vida humana con sorprendente indiferencia.”

Como vimos anteriormente, el hombre al caer en el pecado perdió los frutos del Espíritu (Gálatas 5:22-23) y estos fueron reemplazados por los frutos de la carne (Gálatas 5:19-21). Entre esos dones, el hombre perdió el dominio propio y pasó a ser intemperante.

Fue por causa de su intemperancia que el hombre comenzó a comer carne. Y el consumo de la carne aumentó su maldad.

Naturalmente, todos somos intemperantes, pues somos descendencia de Adán. Debemos concientizarnos sobre nuestra intemperancia en este tiempo de gracia que Dios nos otorga, si es que de verdad queremos aprovecharlo. Es una batalla contra nuestro propio YO, es una batalla contra nuestra propia persona.

¿Cuándo autorizó Dios que el hombre consuma CARNE?

El diluvio

Después del diluvio (Génesis 7:1):

Génesis 9:3-4 – “Todo lo que se desplaza y vive os servirá de alimento. Del mismo modo que las planta, os lo doy todo. Pero no comeréis carne con su vida, es decir sangre. Porque ciertamente por vuestra propia sangre pediré cuentas. Pediré cuentas a todo animal y al hombre. Yo pediré cuentas a cada uno por la vida del hombre.”

Después del diluvio Dios autorizó el consumo de la carne, pero también ratificó Génesis 1:29 y Génesis 3:18: “del mismo modo que las plantas.”

Cabe mencionar también que en Génesis 9:4 Dios prohibió el consumo de sangre. Es decir que los animales que se iban a consumir debían ser desangrados.

¿Con qué propósito autorizó Dios el consumo de CARNE?

Antes del diluvio:

Génesis 5 – Adán vivió 930 años, Set vivió 912 años, Enós vivió 905 años, Cainán vivió 910 años, Mahalaleel vivió 895 años, Jared vivió 962 años, Enoc vivió 365 años (luego Dios lo llevó consigo al cielo), Matusalén vivió 969 años, y Lamec vivió 777 años.

Después del diluvio:

Génesis 11:10-32 – Sem vivió 600 años (nació antes del diluvio), Arfaxad vivió 438 años, Sélaj vivió 433 años, Heber vivió 464 años, Peleg vivió 239 años, Reu vivió 239 años, Serug vivió 230 años y Nacor vivió 148 años.

Como podemos ver, la edad de vida de los hombres decayó bastante luego del diluvio. Se redujo rápidamente de un promedio de 900 años a un total menor de 200 años.

 – “Después del diluvio la gente comía mayormente alimentos de origen animal. Dios vio que las costumbres del hombre se habían corrompido, y que él estaba dispuesto a exaltarse a sí mismo en forma orgullosa contra su Creador y a seguir los dictámenes de su propio corazón. Y permitió que la raza longeva comiera alimentos de origen animal para abreviar su existencia pecaminosa. Pronto después del diluvio la raza humana comenzó a decrecer en tamaño y en longevidad.”

Dios autorizó el consumo de los alimentos de origen animal, el consumo de la carne, para abreviar sus años, para abreviar su existencia pecaminosa.

Después del diluvio, gracias al consumo de la carne, la degeneración física y mental y las enfermedades aumentaron en el hombre.

Cabe mencionar también, que si bien Dios autorizó el consumo de la carne, Dios no permitió el consumo de animales inmundos. Si bien recién en Levítico 11 vemos que Moisés escribió la ley acerca de el consumo de animales limpios vs el consumo de animales inmundos y vemos también por escrito la descripción de los animales limpios y los inmundos, en el tiempo de Noé ya se conocía la distinción entre animales limpios y animales inmundos:

Génesis 7:2 – “De todo animal limpio toma contigo siete parejas, el macho y su hembra; pero de los animales que no son limpios sólo una pareja, el macho y su hembra.”

Esto quiere decir que Noé conocía la distinción entre animales limpios y animales inmundos.

Por tanto, Levítico 11 es un recordatorio de Génesis 7:2.

El hombre, debido a su intemperancia, no solo come animales limpios, sino que también consume animales inmundos como el cerdo, el pato, el conejo, la liebre, etc.

¿Cristo comió CARNE?

Efectivamente, Cristo consumió carne de pescado (Juan 21:9-13).

Como vimos anteriormente, en los días de Cristo, los hombres estaban autorizados de comer animales limpios (Levítico 11).

Debido a nuestra intemperancia usamos el hecho de que Cristo consumió carne de pescado para justificar que podemos consumir carne. Pero analicemos un asunto de suma importancia:

¿HOY en nuestros días, es pecado consumir CARNE?

A partir del año 1844 se dio inicio al Juicio Investigador (ver estudio del capítulo 9 de Daniel).

Las 2,300 tardes y mañanas y las 70 semanas
Las 2,300 tardes y mañanas y las 70 semanas

Cristo pasó del Lugar Santo al Lugar Santísimo del Santuario Celestial (ver estudio del Santuario Terrenal y el Santuario Celestial).

El Santuario Celestial – una línea de tiempo

Para poder entender el Juicio Investigador que se está llevando a cabo hoy en día, desde su inicio en 1844, debemos estudiar el Servicio Anual o Día de Juicio Típico simbólico del santuario terrenal.

PP pg. 323.4 – “Todo hombre debía humillar su corazón mientras se realizaba la obra de expiación. Todos los negocios se suspendían, y toda la congregación de Israel pasaba el día en solemne reverencia delante de Dios, en oración, ayuno y profundo análisis del corazón.”

Isaías 22:12-14 – “Por tanto, en ese día del Señor Jehovah de los Ejércitos convocará al llanto, al duelo, a raparse la cabeza y a ceñirse de cilicio. No obstante, he aquí que hay regocijo y alegría. Se matan vacas y se degüellan ovejas; se come carne y se bebe vino: ‘¡Comamos y bebamos, que mañana moriremos!’ Esto ha sido revelado a mis oídos de parte de Jehovah de los Ejércitos: ‘Ciertamente este pecado no os será perdonado hasta que muráis,’ ha dicho el Señor Jehovah de los Ejércitos.”

En día de Juicio era PECADO consumir carne. “Se matan vacas y degüellan ovejas” – incluso carne de animales limpios. Y ese era el Juicio SIMBÓLICO.

HOY en día estamos viviendo en el tiempo del Juicio Investigador, por tanto Isaías 22:12-14 debería hacernos reflexionar profundamente acerca de los hábitos alimenticios del profeso pueblo de Dios.

 – “Es tan ciertamente un pecado violar las leyes de nuestro ser como lo es quebrantar las leyes de los Diez Mandamientos. Hacer cualquiera de ambas cosas es quebrantar los principios de Dios. Los que transgreden la ley de Dios en su organismo físico, tendrán la inclinación a violar la ley de Dios pronunciada en el Sinaí.”

– “El dejar de cuidar la maquinaria viviente es un insulto infligido al Creador. Existen reglas divinamente establecidas que, si se observan, guardarán a los seres humanos de la enfermedad y la muerte prematura.”

 – “Los cereales, las frutas carnosas, los frutos oleaginosos, las legumbres y las hortalizas constituyen el alimento escogido para nosotros por el Creador. Preparados del modo más sencillo y natural posible, son los comestibles más sanos y nutritivos.”

 – “Una razón por la cual no disfrutamos de más bendiciones del Señor, es que no prestamos atención a la luz que le ha placido darnos con respecto a las leyes de la vida y la salud.”

Esa “luz que le ha placido darnos” al Señor fue dada en 1865 con la Reforma Pro Salud.

– “Dios es tan ciertamente el autor de las leyes físicas como lo es de la ley moral. Su ley está escrita con su propio dedo sobre cada nervio, cada músculo y cada facultad que ha sido confiada al hombre.

El Creador del hombre ha dispuesto la maquinaria viviente de nuestro cuerpo. Toda función ha sido hecha maravillosa y sabiamente. Y Dios se ha comprometido a conservar esta maquinaria humana marchando en forma saludable, si el agente humano quiere obedecer las leyes de Dios y cooperar con él. Toda la ley que gobierna la maquinaria humana ha de ser considerada tan divina en su origen, en su carácter y en su importancia como la Palabra de Dios.

Toda acción descuidada y desatenta, todo abuso cometido con el maravilloso mecanismo del Señor, al desatender las leyes específicas que rigen la habitación humana, es una violación de la ley de Dios. Podemos contemplar y admirar la obra de Dios en el mundo natural, pero la habitación humana es la más admirable.”

Los animales que consumimos, están enfermos

Si bien, desde los tiempos de Noé el consumo de carne hizo disminuir los años de vida del hombre y aumentó la cantidad de enfermedades, en nuestro tiempo el consumo de carne es aún peor que en décadas pasadas.

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El sistema actual de la granja industrial de agricultura moderna apunta a producir la mayor cantidad de carne, leche y huevos, de la forma más rápida y barata posible, y en la menor cantidad de espacio posible. Se priva a los animales del ejercicio para que todas las energías del cuerpo conduzcan a producir carne, huevos o leche para le consumo humano. Se los alimenta con hormonas de crecimiento para engordarlos más rápidamente y se los altera genéticamente para que crezcan más grandes o para que produzcan más leche o huevos que lo que la naturaleza originalmente propone.

Dado que el amontonamiento es una de las principales causantes de enfermedades, los animales en las granjas industriales son alimentados y rociados con grandes cantidades de pesticidas y antibióticos que permanecen en sus cuerpos y que se transmiten a la gente que luego se alimenta de ellos, lo que causa serios peligros en la salud de los seres humanos.

Una investigación realizada por PETA ya en el 1994 dentro de la industria de los “pollos de engorde” reveló que las aves sufren de deshidratación, enfermedades respiratorias, infecciones bacteriales, ataques cardíacos, piernas lisiadas y otras serias dolencias.

El ganado criado para carne nace generalmente en un estado, se lo engorda en otro y se lo sacrifica en otro. Se lo alimenta con una dieta antinatural de granos pesados y otros “rellenos” (incluyendo aserrín) hasta que alcanzan las 1,000 libras. Se los castra, se les quita los cuernos y se los marca sin anestesia. Cuando los transportan los amontonan dentro de camiones de metal donde tienen miedo, sufren lesiones, soportan temperaturas extremas y padecen la falta de comida, agua y ayuda veterinaria.

Hay bastante información en el internet al respecto para el que tenga dudas y para el que quiera aprender más acerca de este tema.

Tumores en la carne.

Debemos aprender a reconocer que el consumir esta carne de animales con hormonas, antibióticos y enfermedades por nuestra intemperancia, a la costa de nuestra salud, es una violación del sexto Mandamiento de Dios: No matarás.

No hay excusa para la intemperancia.

De nada sirve orar y pedir perdón, si no hay abandono de la práctica del pecado

Proverbios 28:13 – “El que encubre sus pecados no prosperará, pero el que los confiesa y los abandona alcanzará misericordia.”

No sirve de nada confesarnos y seguir consumiendo carne. Confesar y seguir pecando es una burla al Señor.

La reforma alimenticia debe ser progresiva

 – “Acerca de la carne, debemos educar a la gente a dejarla. Su consumo contraría el mejor desarrollo de las facultades físicas, mentales y morales. Y debemos dar un testimonio claro contra el consumo del té y café. También es bueno descartar los postres suculentos.

La leche, los huevos y la mantequilla no deben clasificarse con la carne. En algunos casos el uso de huevos es beneficioso.

Hay familias pobres cuya alimentación consiste mayormente en pan y leche. Tienen poca fruta, y no pueden comprar los alimentos a base de oleaginosas. Al enseñar la reforma pro salud, como en toda obra evangélica, debemos tener en cuenta la situación de la gente. Hasta que podamos enseñarle a preparar alimentos saludables, apetitosos, nutritivos, y sin embargo, poco costosos, no estamos libres para presentar los principios más adelantados de la alimentación saludable.

Sea progresiva la reforma alimenticia. Enséñese a la gente a preparar alimentos sin mucho uso de leche o mantequilla. Expliquémosle que llegará pronto el tiempo en que será peligroso usar huevos, leche, crema o mantequilla, porque las enfermedades aumentan proporcionalmente a la maldad que reina entre los hombres. Se acerca el tiempo en que, debido a la iniquidad de la especie caída, toda la creación animal gemirá bajo las enfermedades que azotan a nuestra tierra.”

Cabe mencionar que Dios no ordena que una persona deje de golpe de comer carne, huevos, leche, mantequilla. Una persona acostumbrada a estos alimentos debe ir reeducando y reformando su apetito y su organismo progresivamente. Se debe empezar con el abandono del consumo de la carne y después, cuando el paladar ya este acostumbrado a no comer carne, ir dejando la leche, huevos, mantequilla, etc.

La justificación no es por obras

La justificación es por fe en la obra Sacerdotal Celestial de Cristo en el Santuario Celestial (Hebreos 8:1-2; Romanos 3:24). Somos justificados por su justicia perfecta y perpetua. Por lo tanto no debemos hacer de la alimentación un asunto de salvación. La alimentación entra en el campo de la santificación, que es un resultado de ser justificados en el cielo (Romanos 6:22) y es la obra del Espíritu Santo conjuntamente con el esfuerzo humano (Filipenses 1:6; 2:13; 3:12-14).

Consideremos dos grupos de personas:

1) En el primer grupo tenemos una persona que es intemperante. Se priva de comer carne porque piensa que el acto de no comer carne “mejora su caso” para cuando llegue el día del Juicio de los Vivos.

Si bien esta persona se priva de comer carne por sus propios esfuerzos, en realidad no llegó a concientizarse acerca de su intemperancia. No hizo caso del consejo del Testigo Fiel (Apocalipsis 3:14-20), y por lo tanto no pidió a Cristo el don de la temperancia. Llegó al Juicio sin haber comido carne con su propio esfuerzo humano.

Ya que esta persona no pidió el don de la temperancia deberá enfrentar la crisis final con su propia obediencia, y cuando haya carencia de alimentos (Apocalipsis 16:1-4) se tendrá que cumplir Jeremías 19:9 – “Les haré comer la carne de sus hijos y la carne de sus hijas. En el asedio y en la angustia con que les angustiarán sus enemigos y los que buscan sus vidas, cada uno comerá la carne de su prójimo.”

Este hecho ya aconteció una vez en la historia cuando Jerusalén fue sitiada por el ejército Romano. Y volverá a repetirse nuevamente en la profecía en el tiempo de las plagas.

2) En el segundo grupo tenemos una persona que es igualmente intemperante. Pero esta persona se concientizó acerca de su intemperancia y aceptó el consejo del Testigo Fiel, por lo tanto pidió el don te la temperancia.

Esta persona llegó al día del Juicio de los Vivos habiendo desarrollado la temperancia con su esfuerzo humano y con la semilla del Espíritu Santo. Esta persona llegó al Juicio habiendo recibido la lluvia temprana y por lo tanto en el Juicio recibirá la lluvia tardía (Deuteronomio 11:14; Jeremías 5:24; Joel 2:23). Al recibir la lluvia tardía recibió Gálatas 5:22-23, incluyendo la verdadera temperancia.

Cuando haya carencia de alimentos, en esta persona se cumplirá Isaías 33:16 – “él vivirá en las alturas, y una fortaleza de roca será su alto refugio. Su pan le será provisto, y su agua no faltará.”

En el primer grupo, no se consume carne por miedo al castigo. Mientras que en el segundo grupo no se consume carne por un principio implantado por el Espíritu Santo.

La crisis final

Nuestro paladar y nuestro apetito deben ser regenerados y reeducados para el tiempo de la crisis final. Para la crisis final Dios no promete alimentos suculentos, no promete carne. Dios solo promete “pan y agua.”

Dios quiere que ahora aprendamos a comer comida simple, natural y saludable, pero no para enfrentar el Juicio, sino para enfrentar la crisis final cuando solo haya pan y agua.

Un apetito que hoy en día esta acostumbrado a la coca-cola no va a apreciar el agua en la crisis final. Pero Dios no promete coca-cola, promete pan y agua.

Templos del Espíritu Santo

1 Corintios 3:16-17 – “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguien destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque santo es el templo de Dios, el cual sois vosotros.”

La responsabilidad de las madres

 – “Las madres aman a sus hijos con un amor idólatra y miman su apetito sabiendo que éste dañará su salud y como resultado les traerá enfermedad y desdicha. Esa bondad cruel en gran parte se manifiesta en esta generación. Los deseos de los niños son satisfechos a costa de la salud y de una feliz disposición, porque es más fácil para la madre satisfacerlos momentáneamente que negarles lo que piden.

Así las madres están sembrando la semilla que crecerá y dará su fruto. A los niños no se les enseña a negarse los gustos ni a restringir sus deseos. Se vuelven egoístas, exigentes, desobedientes, desagradecidos e impíos. Las madres que hacen esto cosecharán con amargura el fruto de la semilla que han sembrado. Han pecado contra el cielo y contra sus hijos, y Dios las tendrá por responsables.

Cuando padres e hijos se encuentren en el juicio final, ¡qué escena presenciarán! Miles de niños que han sido esclavos de su apetito y de vicios degradantes, cuyas vidas son naufragios morales, se encararán frente a frente con los padres que los hicieron lo que son. ¿Quiénes, sino los padres, deben llevar esta responsabilidad? ¿Es el Señor el culpable de la corrupción de estos jóvenes? ¡No! ¿Quién, por lo tanto, ha hecho esta obra espantosa? ¿No fueron los pecados de los padres transmitidos a los niños en apetitos pervertidos? Y ¿no fue terminada la obra por aquellos que descuidaron la enseñanza según el modelo que Dios ha dado? Tan seguramente como que existen, estos padres tendrán, que pasar en revista delante de Dios.”

 – “La primera educación que los hijos deberían recibir de su madre en la infancia es la relativa a su salud física. Deberían recibir solamente alimentos sencillos, de la calidad adecuada para conservar su salud en la mejor condición, y deberían tomarlos únicamente a horas regulares, no más de tres veces por día; y aun dos comidas serían mejor que tres. Si se disciplina debidamente a los hijos, pronto aprenderán que no conseguirán nada llorando o irritándose.

Una madre juiciosa obrará para educar a sus hijos, no sólo en lo que atañe a su comodidad presente sino también a su bien futuro. Y para lograrlo les enseñará la importante lección del dominio del apetito y de la abnegación, con el fin de que puedan comer, beber y vestirse teniendo en cuenta los mejores intereses de la salud.

No se debiera permitir que los niños coman dulces, frutas, nueces u otros alimentos entre las comidas. Dos comidas por día son mejores para ellos que tres. Si los padres dan el buen ejemplo, y obran de acuerdo con los buenos principios, los niños no tardarán en actuar correctamente.

La irregularidad en la alimentación destruye el tono sano de los órganos de la digestión, y cuando vuestros hijos se acercan a la mesa, no apetecen el alimento sano; sus apetitos anhelan lo que no es bueno para ellos.

Es el deber de los padres asegurar que los niños formen hábitos conducentes a la salud, y así ahorrarse mucha angustia. (Testimonies for the Church – 1880)”

 – “Hay que enseñar a los niños cuándo y cómo deben comer.”

 – “Difícil sería exagerar la importancia que tiene el hacer adquirir a los niños buenos hábitos dietéticos. Necesitan aprender que comen para vivir y no viven para comer. Esta educación debe empezar cuando la criatura está todavía en brazos de su madre.”

La temperancia de Cristo


Jesús en el desierto

Mateo 4:1-4 – “Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. El tentador se acercó y le dijo: -Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. Pero él respondió y dijo: -Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”

Juan el Bautista


Lucas 1:13-15 – “Tu esposa Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan. Tendrás gozo y alegría, y muchos se gozarán de su nacimiento, porque él será grande delante del Señor. Nunca beberá vino ni licor, y será lleno del Espíritu Santo aun desde el vientre de su madre.” 

Marcos 1:6 – “Juan estaba vestido de pelo de camello y con un cinto de cuero a la cintura, y comía langostas y miel silvestre.”

 – “Al preparar el camino para la primera venida de Cristo, representaba a aquellos que han de preparar un pueblo para la segunda venida de nuestro Señor.”

Juan el Bautista representaba aquellos que habían de preparar un pueblo para la segunda venida de Cristo, pero más que para la segunda venida, para el Juicio, pues ese pueblo será el que dará el fuerte pregón de Apocalipsis 18:1-5.
 “Juan se separó de amigos y de los lujos de la vida. La sencillez de su vestimenta, un manto tejido con pelo de camello, era un reproche constante a la extravagancia y la ostentación de los sacerdotes judíos y del pueblo en general. Su dieta, puramente vegetal, de langostas y miel silvestre, reprendía la indulgencia al apetito y la glotonería que prevalecían por todas partes.”

“He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres.” (Malaquías 4:5-6)

 – “Aquí el profeta describe el carácter de la tarea. Aquellos que tienen que preparar el camino para la segunda venida de Cristo están representados por el fiel Elías, así como Juan vino en el espíritu de Elías para preparar el camino para el primer advenimiento de Cristo. Debe debatirse el gran tema de la reforma y la mente del público tiene que ser despertada. La temperancia en todas las cosas ha de relacionarse con el mensaje, para apartar al pueblo de Dios de su idolatría, su glotonería, y su extravagancia en la vestimenta y en otras cosas.

La reforma pro salud y el mensaje del tercer ángel

 – “Debe presentarse a la gente la abnegación, la humildad y la temperancia requerida de los justos, a quienes Dios conduce y bendice en forma especial, en contraste con los hábitos extravagantes y destructores de la salud de aquellos que viven en esta era degenerada.

Dios ha mostrado que la reforma pro salud está tan estrechamente relacionada con el mensaje del tercer ángel como la mano lo está con el cuerpo.”

 – “Deben verse mayores reformas entre nuestros hermanos que pretenden estar esperando la pronta venida de Cristo. La reforma pro salud ha de hacer entre nuestros hermanos una obra que todavía no se ha hecho. Hay personas que debieran estar despiertas ante el peligro de comer carne, pero que continúan consumiendo carne de animales, poniendo así en peligro la salud física, mental y espiritual. Muchos que están hoy solamente medio convertidos con respecto al consumo de carne abandonarán el pueblo de Dios para no andar más con él.”

Que el Juicio de los Vivos no nos sorprenda en esa condición de “medio convertidos.”

Para aquellos que buscan inyectar algo de la antigua sabiduría y la santidad en su rutina, aquí están algunas de las alternativas tradicionales con la dieta Paleo:

La col (sopa) Dieta

En el mundo antiguo, los médicos no tenían muchas herramientas de diagnóstico o tecnologías curativas a su disposición. Como resultado, gran parte de la medicina antigua se centró en la regulación de la ingesta de alimentos. En sus revistas médicas, Hipócrates, prescribía el vómito para casi todo.

Si había un antiguo alimento estupendo que era la humilde col

Según el estadista romano Catón el Viejo, “servía para las curas de los dolores de cabeza y dolor en los ojos”; problemas digestivos e infecciones urinarias; corazón, hígado, pulmón y el dolor en las articulaciones; y puede destapar las venas de exceso de comida…

Si se utiliza como una compresa curará las llagas e incluso dislocaciones. Pero la mejor manera de servir la col era cortarla y sazonarla con vinagre y sal. De hecho, dice Catón: “Nada es más sano”

Vegetarianismo

En la Biblia, los primeros seres humanos eran veganos. Según el Génesis, Dios le dio a la humanidad plantas, semillas y frutos de los árboles en el Jardín del Edén para comer. Adán tendió al jardín, y él y Eva comieron de la vegetación de la región, la vegetación de “cultivo ecológico”.

Es sólo después del Diluvio, cuando Dios destruyó casi toda la humanidad, que las cosas no vegetales entraron en la dieta bíblica. Dios permite que Noé coma carne.


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LAS LEYES DE LOS ALIMENTOS_Dr. Armando Alducin.