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ENSEÑANDO A LOS HIJOS A TENER UNA RELACIÓN CON DIOS




1. PRINCIPIO BIBLICO 

Dejad que los niños vengan a mí y no se lo impidáis, Porque de ellos es el Reino de los cielos”. (Mateo 19:13)

2. PORQUE ES IMPORTANTE QUE LOS NIÑOS TENGAN UNA RELACION CON DIOS 

En la actualidad vemos como los jóvenes están siendo blanco del enemigo, un constante ataque que muchas veces no termina bien, pues muchos caen en las drogas, la rebeldía y sucesos penosos que marcan sus vidas para siempre. Es por eso que resulta tan importante llevar a nuestros hijos a tener una verdadera relación con Dios, una amistad real y genuina que le de bases solidas para crecer con principios de amor, misericordia y verdad en el corazón, una labor que no será completa si los padres no se involucran presentando un modelo adecuado a los niños donde este implícita la oración, la búsqueda y la lectura de la palabra, pues no olvidemos que los niños que aprenden a orar desde pequeños pueden desarrollar una vida de oración poderosa y efectiva mejor que los niños a quien no se les enseña.

3. LA LABOR DE LOS PADRES 

La mayoría de los padres se esfuerzan por ser buenos proveedores, como se nos enseña en (1 Timoteo 5.8). Pero Dios quiere que los padres provean mucho más que las necesidades básicas de una vida física. Desea que también seamos capaces de aportar el alimento espiritual que se requiere para llevar una vida correcta, que produzca como resultado la vida eterna.

Repasemos cuidadosamente las instrucciones de Dios que se encuentran en el capítulo 6 de Deuteronomio. Primero fijémonos en el versículo 5: “y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con toda tu fuerza”. Para poder enseñar eficazmente el Camino de Dios a nuestros hijos, debemos empezar por nosotros mismos y llegar a amar al Señor intensamente.

Continuamos el versículo 6 y 7: “Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablaras de ellas estando en tu casa, y andando por el camino; y al acostarte, y cuando te levantes”. Este versículo nos enseña a seguir hablando sobre ellas incesantemente.

Si aprende a hacer esto con sus hijos se sentirá enormemente inspirado y recompensado al ver cómo sus hijos aprenden y crecen espiritualmente.

4.  COMO ENSEÑARLES  

Los niños son un regalo de Dios

Estamos conscientes del gran tesoro que son los hijos y del potencial que representan. Tenemos una oportunidad que no tiene precio al cultivar sed de Dios en nuestros hijos. El hogar es la influencia más poderosa para desarrollar el crecimiento positivo emocional y espiritual. Cuide sus tesoros que no tienen precio, sabiendo que en su inversión de tiempo y energía cosechará beneficios tremendos.

Primero, mírese a usted mismo

Mucho de lo que un niño aprende es asimilado más que aprendido. El reflejo de su fe en Dios es una imagen duradera que formará el concepto de Dios en su hijo. ¿Está su fe fundamentada sobre una lista de reglas y obligaciones? ¿Le falta a su vida espiritual la vitalidad y autenticidad? Lo que su hijo debe ver en usted es una dependencia profunda sobre Dios y sus expresiones consistentes del amor de Dios en sus relaciones con los demás y sus elecciones cotidianas.

La actitud es más importante que los hechos

Las historias bíblicas no son suficientes. Recordar un conocimiento objetivo de la Biblia no es un vaticinador correcto de la sensibilidad espiritual y de crecimiento. Las creencias profundas de los niños mayores reflejan actitudes y sentimientos establecidos durante los años preescolares. En realidad, las relaciones familiares de confianza y del sentido de pertenencia son el fundamento de la habilidad de un niño al depositar su completa confianza en Dios.

Use lenguaje sencillo

El mundo del niño es el aquí y el ahora, de lo que vea y conozca. La forma en la que comprende las cosas es literal y concreta. Las palabras y frases de la Biblia que son símbolos o metáforas tienen poco sentido para los niños. Por ejemplo, “en mi corazón he guardado tus dichos” puede tener sentido e importancia para los adultos pero no para los niños. Use palabras y frases sencillas y concretas cuando hable y cante de Dios para ayudar a los niños en su vida espiritual.



Conecte las palabras de la Biblia a las experiencias y acciones del niño

Reconozca y aproveche las oportunidades naturales para señalarle a su hijo de Dios. Las experiencias cotidianas traen oportunidades numerosas para transmitir la fe a un niño. Responder a las preguntas o ideas de un niño puede guiar la conversación hacia Dios. Palabras como “Me alegro que Dios trajo a Papi sin incidentes a casa” o “Pidamos a Dios para que nos ayude a encontrar la calle que buscamos” representan momentos cuando podemos enseñar y que puede tener una importancia espiritual para un niño. Conectar sus palabras a las acciones de un niño maximiza su impacto.

Haga que la Biblia sea parte de su vida familiar

La Biblia debe ser el centro de su hogar. Debe estar reconocida como la fuente de verdad. ¿Cuántas veces su hijo le ve leer la Palabra de Dios? ¿Promueve leer y ver los programas cristianos en su hogar? La Biblia en el idioma contemporáneo y material relacionado con la Biblia puede cultivar el crecimiento y desarrollo espiritual de un niño. Pruebe una noche en familia una vez por semana en su casa. Un juego de Biblia y leer juntos historias bíblicas son modos de enfocar sobre lo espiritual mientras se divierte en familia.

Necesitan de la iglesia como apoyo

Las relaciones son la clave del crecimiento espiritual. Usted y su hijo deben estar conectados con los demás adentro de la familia de su iglesia que pueden proveer el apoyo y aliento necesario para cultivar el crecimiento espiritual. La escuela dominical puede ser un medio poderoso de llevar a su hijo con compañeros de su misma edad para estudiar y aprender acerca de Dios a su nivel. ¡No deje de asistir a su iglesia! En un mundo ajetreado y agitado, su familia no puede vivir sin esta vital institución. Haga que la asistencia a la iglesia sea una rutina para usted y sus hijos.


LOS PADRES NECESITAN LA AYUDA DE DIOS


La Biblia habla de un hombre que se llamaba Manóah y que vivía en la ciudad israelita de Zorá. Manóah y su esposa no tenían hijos, pero el ángel de Jehová le dijo a ella que pronto tendrían uno (Jueces 13:2, 3). La pareja se puso muy contenta, pero querían saber cómo criar bien a su hijo. Así que Manóah le pidió a Jehová que volviera a enviar al ángel para que les enseñara cómo criar al niño que iban a tener (Jueces 13:8). Cuando el niño nació, Manóah y su esposa lo llamaron Sansón. Ellos le enseñaron la ley de Jehová, y él aceptó lo que le enseñaron. La Biblia dice que Sansón llegó a ser juez de Israel y que el espíritu santo de Jehová lo ayudó a realizar cosas asombrosas (Jueces 13:25; 14:5, 6; 15:14, 15).





Manóah le pidió ayuda a Jehová para saber cómo criar a su hijo

¿Cuándo deberían los padres comenzar a enseñar la verdad de la Biblia a sus hijos? La Biblia dice que la madre de Timoteo, que se llamaba Eunice, y su abuela Loida le hablaron de Jehová “desde la infancia”, es decir, desde que era un bebé (2 Timoteo 1:5; 3:15).

Los padres cristianos hacen bien en pensar cómo van a enseñar a sus hijos cuando nazcan y pedirle a Jehová su guía para lograrlo. La Biblia nos asegura en Proverbios 21:5 que las cosas salen mejor cuando se piensan bien. Los padres suelen prepararse bien para la llegada del bebé. Algunos hasta hacen una lista con las cosas que su hijo necesitará. También es importante pensar cómo van a enseñarle de Jehová, porque sin duda querrán empezar lo antes posible.


Los padres deben guiar y enseñar a sus hijos para que se hagan amigos de Jehová

Un libro que explica lo que ocurre cuando pasamos de niños a adultos dice que el cerebro del niño hace conexiones nuevas de manera muy rápida durante los primeros meses de vida. Por eso, ¡qué importante es que los padres utilicen ese tiempo para enseñar a sus hijos las normas de Jehová!

Una precursora regular dijo que llevaba a su hija a predicar con ella desde que tenía un mes. Aunque sabía que su hija no se daba mucha cuenta de lo que ocurría, estaba convencida de que estar juntas en la predicación tuvo un efecto muy positivo en ella. Con solo dos años ya le ofrecía tratados a la gente ella solita.

Los padres pueden conseguir muy buenos resultados si enseñan a sus hijos desde pequeños. Pero esto no siempre es fácil.


SAQUEN TIEMPO PARA SUS HIJOS


A veces puede ser difícil enseñar a los niños. Como son muy curiosos, se distraen con facilidad. Por eso, ¿cómo pueden los padres ayudarlos a concentrarse en lo que les están enseñando?

Pensemos en algo que dijo Moisés. Deuteronomio 6:6, 7 dice: “Estas palabras que te estoy mandando hoy tienen que resultar estar sobre tu corazón; y tienes que inculcarlas en tu hijo y hablar de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino y cuando te acuestes y cuando te levantes”. ¿Qué quiere decir “inculcar” en los hijos las normas de Dios? Quiere decir que los padres deben repetirles vez tras vez lo que les están enseñando. Los niños son como arbolitos a los que hay que regar a menudo. Y si la repetición ayuda a los adultos a aprender, seguro que también ayuda a los niños.

Los padres necesitan pasar tiempo con sus hijos para enseñarles la verdad de Jehová, pero no es nada fácil con horarios tan apretados. El apóstol Pablo recomienda a los cristianos que saquen tiempo para las cosas importantes (Efesios 5:15, 16). ¿Cómo pueden hacer esto los padres? Un anciano de congregación dice que tiene que organizarse muy bien para dedicarle tiempo a su hija, la congregación y el trabajo. Su esposa, que es precursora regular, también está muy ocupada. ¿Cómo sacan tiempo para educar a su hija? Él cuenta: “Todos los días antes de irme a trabajar, mi esposa y yo le leemos algo de Mi libro de historias bíblicas o del folleto Examinando las Escrituras diariamente. Luego, por la noche, a la hora de acostarla, le leemos otro poco. Y cuando vamos a predicar, la llevamos con nosotros”. ¿Por qué hacen tantos esfuerzos? Porque saben que es muy importante enseñarle la verdad de Jehová desde pequeña.


LOS HIJOS SON COMO FLECHAS


Los padres cristianos educan a sus hijos para que se conviertan en adultos responsables. Pero hay una razón más importante: quieren que aprendan a amar a Jehová con todo su corazón (Marcos 12:28-30).

Salmo 127:4 dice que los hijos son “como flechas en la mano de un hombre poderoso”. Aquí la Biblia compara a los hijos con flechas que deben apuntarse bien para dar en el blanco. Un arquero solo tiene la flecha en sus manos unos segundos y, cuando la dispara, ya no la puede recuperar. De forma parecida, los padres solo tienen unos pocos años para educar a sus hijos antes de que estos se hagan mayores. Por eso es tan importante que aprovechen el tiempo que tienen para enseñar a sus hijos a obedecer y amar las leyes de Dios.

El apóstol Juan se sentía muy contento cuando escuchaba que las personas a las que había enseñado la verdad seguían obedeciendo a Dios con el paso de los años (3 Juan 4). Sin duda, los padres cristianos también se sienten muy felices cuando ven a sus hijos “andando en la verdad”.



LA Biblia dice que los hijos son un regalo de Jehová, una recompensa (Salmo 127:3). Por eso, ¡qué contentos se sienten los padres cuando tienen un hijo!

Ahora bien, aunque los padres sienten mucha alegría con la llegada de su bebé, saben que tendrán responsabilidades nuevas e importantes. A partir de ahora, por ejemplo, tendrán que alimentarlo cada día para que vaya creciendo y se convierta en un adulto sano. Y no solo eso, para que su hijo se haga amigo de Jehová cuando crezca, los padres deberán guiarlo y enseñarle los principios de la Palabra de Dios (Proverbios 1:8). ¿Cuándo deben empezar los padres a enseñar a su hijo, y qué cosas deben enseñarle?

Padres, enseñen a sus hijos desde pequeños
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 "¿Cuál es la forma bíblica de llevar a un niño a Cristo?"

 Respuesta: Hay tres elementos básicos involucrados en llevar un niño a una relación salvadora con Cristo: la oración, el ejemplo y la enseñanza apropiada para la edad. Llevamos a un niño a Cristo a través de la aplicación diligente de todos los tres elementos desde el tiempo antes de que nazca el niño.

 No puede exagerarse la importancia de la oración en el proceso de evangelizar a los niños. Desde el momento de la concepción, los padres deberían buscar la sabiduría de Dios para ellos mismos y la gracia para su hijo por nacer. Dios ha prometido dar sabiduría liberalmente a todos aquellos que le piden (Santiago 1:5), y Su sabiduría en todos los aspectos de la crianza de niños es esencial, pero en nada es más importante que en asuntos espirituales. Efesios 2:8-9 nos dice que la salvación es por gracia por medio del don de la fe, entonces nuestras oraciones para la salvación de nuestros hijos deben estar centradas en la búsqueda de ese regalo de fe para ellos. Debemos orar que el Espíritu Santo traiga a nuestros hijos a Dios desde sus primeros días y los sostenga a través de una vida de fe y servicio a Dios hasta que estén seguros en el cielo por toda la eternidad (Efesios 1:13-14). Debemos orar que Dios nos acerque a Sí mismo y que Él llegue a ser una realidad en nuestras vidas para que podamos ser buenos modelos para nuestros hijos.

 Nuestro ejemplo como hijos de Dios proporciona el mejor modelo visual de la relación con Cristo que deseamos para nuestros hijos. Cuando nuestros hijos nos ven diariamente sobre nuestras rodillas, perciben que la oración es una parte normal de la vida. Cuando nos ven continuamente en las Escrituras, estudiando, alimentándonos y meditando en la Palabra de Dios, comprenden la importancia de la Biblia sin tener que decir una palabra. Cuando perciben que no sólo conocemos la Palabra de Dios, pero nos esforzamos en vivirla en forma práctica cada día, llegan a comprender el poder de la Palabra en una vida vivida en su luz. Por el contrario, si un niño ve que papá o mamá vive el domingo de una manera que difiere considerablemente de la persona que ven todos los días, serán rápidos para detectar la hipocresía. Muchos niños han rechazado a la iglesia y Cristo por modelos hipócritas. Esto no es decir que Dios no puede sobrellevar el efecto de nuestras culpas y errores, pero debemos estar preparados para confesarlos a Dios, admitir nuestros fracasos a nuestros hijos y hacer todo lo posible para vivir lo que creemos.

 Además, proporcionando instrucción apropiada para la edad en asuntos espirituales es crucial para llevar a un niño a Cristo. Hay miríadas de libros infantiles y recursos tales como Biblias para niños, libros de historias de la Biblia para niños y música para todos los niveles de edad para leer, cantar y memorizar. Relacionando cada aspecto de la vida de un niño a la verdad espiritual también es una parte importante de la formación espiritual. Cada vez que un niño ve una flor o una puesta de sol o un pájaro, hay amplias oportunidades para que los padres hagan referencia a la belleza y maravilla del poder creativo de Dios (Salmo 19:1-6). Cada vez que nuestros hijos sienten seguros en nuestro amor, tenemos la oportunidad de comunicarles cuánto más grande es el amor de su Padre Celestial. Cuando están heridos por los demás, podemos explicar la realidad del pecado y la única solución para él — el Señor Jesucristo y Su sacrificio en la Cruz por nosotros.

 Finalmente, a veces una cantidad excesiva de importancia se coloca en hacer que un niño "repita la oración" o "pase adelante" como prueba de su decisión de confiar en Cristo como Salvador. Si bien estos momentos pueden ser muy valiosos para cimentar en la mente del niño cuándo y cómo él/ella vino a Cristo, la salvación es la obra del Espíritu en el corazón. Una verdadera salvación resulta en una vida de discipulado progresivo, y esto debe ser comunicado.

EVANGELIZACIÓN DE LA NIÑEZ



I

Maestros de la escuela dominical quiere que cada estudiante reciba a Cristo, y desarrolle una relación personal con él. Si esto no es el deseo del maestro, no debe ser enseñando. Pero, ¿qué es la evangelización de la niñez? 



La evangelización de la niñez tiene significados diferentes a personas diferentes. Para algunos, quiere decir que los niños tendrán una experiencia específica cuando ellos aceptar a Cristo. Para otros, quiere decir que los niños aprenden que la fe es la única manera de vida, y crecer como cristiano de una edad muy joven. 



En la Biblia, leemos que Saulo tuvo una experiencia de conversión muy fuerte. Dios le llamó con un luz y una voz del cielo. Para algunas personas, su conversión es semejante -- una experiencia distinta y memorable. Pero, otras personas no tienen una experiencia fuerte. Su conversión es más un proceso. 



En la Biblia, leemos que Timoteo creció como un cristiano desde una edad muy joven. Su madre Eunice y su abuela Loida le enseñaron la fe. Pablo escribió en 1 Timoteo 1:5 y 2 Tim. 3:14-15) qué, "Desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús." La experiencia de Timoteo es más semejante a las experiencias de algunas personas. 



En la Biblia, vemos dos tipos de conversión: una experiencia y un proceso. Hoy, cuando estamos hablando de evangelización de la niñez, no diremos que hay una manera exacta. Pero, hay principios básicos que podemos aprender y usar cuando estemos trabajando con los niños. 


Primeramente, vamos a preguntar: 



1. ¿Porqué debemos evangelizar a los niños? 

A. Todo el mundo es pecaminoso, incluyendo los niños. Romanos 3:23 dice, "por cuanto todos pecaron, y están destitudos de la gloria de Dios." 


Aunque los niños muy pequeños no pueden entender que son pecadores, en algún tiempo ellos realizan que sus acciones (que) son contrarías a lo que Dios quiere para ellos. En este tiempo, son responsables por sus pecados. 


B. Podemos ver en la Biblia que los niños son responsables por sus pecados. 

Mateo 18:10-11 pueden perderse 


Mateo 18:14 dice : "no es la voluntad de vuestro Padre... que se pierda uno de estos pequeños." Este versículo muestra que los niños pueden perderse. No podemos excusar a los niños diciendo, "están demasiados pequeños." Si los niños pueden perderse, tenemos la responsabilidad de evangelizarles. 


Los niños necesitan oír que Jesús les ama, que él murió para salvarlos, y que el puede cambiar sus vidas. 


Un buen entrenamiento cristiano debe guiar al niño al arrepentimiento de sus pecados, pidiendo a Dios perdón, y creencia en Jesús por su Salvador personal. 


Pero, también, pueden creer - Mateo 18:6 


C. Una Advertencia - Mateo 18:6 

1. Que importancia da a lo que hacemos con los niños? 


2. Los niños son impresionables - siguen ejemplos y adquieren actitudes. Están mirándonos. ¿Qué estamos presentándoles? ¿Pueden ver el gozo de Jesús en nuestra enseñanza? ¿Pueden ver que damos importancia en la manera que hemos preparado? ¿Qué es la actitud que los niños tienen hacia la Escuela Dominical? ¿Por qué? 


D. Valores y Morales 


Debemos evangelizar a los niños porque ellos necesitan desarrollar valores morales cuando son pequeños, para que puedan tener suficiente fuerza para resistir las influencias negativas del mundo. Antes de desarrollar valores de los medios de comunicación como la televisión, y de sus amigos, debemos impartir los valores de Cristo. Entonces, cuando están mayores, tendrán fuerza para resistir las tentaciones y influencias del mundo. 

Proverbios 22:6 - la promesa 

Deuteronómio 11:19-20 Debemos comenzar cuando son niños 


2. ¿Cuándo están listos los niños? 


No hay una edad específica cuando los niños pueden entender la salvación. Muchos cristianos famosos, como John Wesley, fueron salvados antes de tener 6 años. No hay una edad demasiado corta. Aun cuando no entiende completamente, el niño muy pequeño puede responder a Dios. 


Miriam Hall escribió: 

..."en cualquier tiempo en la vida de un niño, el Espíritu Santo puede hablar con el niño, revela el amor de Dios, ayudándole a experimentar pena por sus pecados, y ayudandole a entender que significa el dar su vida a Jesús. Sin embargo, es vano esperar que cada niño en cada clase debe recibir a Cristo. Unos están listos, y otros no." 


Antes de convertirse, hay varias condiciones que podemos ver en un niño listo para la salvación: 

A. Debe tener un concepto de Dios. Debe entender que Dios le ama y que Dios quiere su amor a cambio. Los adultos y los niños necesitan aprender que salvación es una relación entre Dios e ellos. 


B. Debe saber la diferencia entre lo correcto y lo malo, y tiene que poder experimentar pena al hacer el mal. El sentido de culpa para pecados debe ser que ha pecado contra Dios, no solamente contra la autoridad de sus padres. 


C. Debe tener una comprensión básica de qué hizo Jesús para su salvación, y qué significa a confiar en el Señor. 


D. Debe tener la habilidad a hacer una elección racional. 


E. Debe ser motivado por el Espíritu Santo. 


Sabemos que 86% de los que reciben a Cristo, le reciben antes de tener 15 años. (muestre el letrero) 


Con estos porcentajes, podemos ver que los ministerios con la niñez son extremamente importantes. Debemos preguntar si los ministerios con la niñez tienen un lugar de importancia en nuestra iglesia. 


3. Las esencias de Salvación: 


Antes de recibir a Cristo, los niños necesitan aprender conceptos básicos. El profesor u obrero en la iglesia o la escuela cristiana debe enfocar su enseñanza a la edad y habilidades y capacidades de sus estudiantes. Estas verdades son esenciales para la salvación: 

A) El niño necesita saber que es un pecador. ( Romanos 3:23). 

Para entender esto, el niño necesita saber que es pecado. Explíquelo claramente: pecado es desobediencia, pecados mentiras, pecado es defraudar, pecado es robar, etc. La razón porque son pecados es porque Dios dijo no hacerlos. Pecado es violar las reglas de Dios, y las pecados excluyen de la familia de Dios. 


B.) El niño debe entender que el pecado desagrada a Dios y lleva al castigo. Romanos 6:23 dice que "la paga del pecado es muerte." Asegúrese usted que el niño entiende que "muerte" aquí no es la muerte del cuerpo, sino del alma - la parte de nosotros que seguirá viva después de morir nuestro cuerpo, será separado de Dios para siempre. 



C) Dios ama al niño y no quiere que el muera por sus pecados. 

El niño debe entender que Jesús murió por nuestros pecados e hizo lo posible para juntarnos con la familia de Dios. Esto quiere decir "nacer otra vez". Es como nacer en la familia de Dios. Romanos 6:23 y Juan 3:16 y 17 dicen que "la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro." No se puede ganar una dádiva. Dios no nos forzará a aceptar esta dádiva. La podemos tener si la queremos. 



D.) El niño necesita entender que Jesús es el único que puede salvarle. 

Jesús nunca pecó. Era la única persona a vivir sin pecados, por eso él es el único que puede salvarnos de nuestros pecados. "Ser bueno" no puede salvarnos. Solo Cristo es quien llevó el castigo que nosotros merecíamos. (merecer = deserve). 


E.) Para tener sus pecados perdonados, el niño necesita creer esas cuatro cosas, y responder al amor de Dios. 

Tiene que recibir a Jesús como su Salvador. Esto quiere decir juntar la familia de Dios. 


"Mas a todos los que le recibieron a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios." Juan 1:12 


El proceso de recibir a Cristo incluye: 

1.) Arrepentimiento. 


Tiene que arrepentirse. Eso quiere decir que él tiene convicción de sus pecados y dice a Dios que va a cambiar. ( Arrepentimiento en la casa con sus padres puede ayudar al niño a entender el arrepentimiento con Dios.) 


2.) Confesión. 


El niño tiene que confesar, o hablar con Dios sobre las cosas malas que ha hecho. 


3.) Perdón. 


Tiene que pedir perdón a Dios. El niño necesita entender que después de recibir a Cristo, cuando el peca, sólo necesita confesar sus pecados, porque "Dios es fiel y justo para perdonar nuestras pecados, y limpiarnos de toda maldad." (1 Juan 1:9). Muchos niños no entienden que no se necesita recibir a Cristo muchas veces. 

4. Cómo se puede invitar a los niños a recibir a Cristo. 

Los maestros de la escuela dominical tienen la responsabilidad de presentar Cristo y la plan de salvación a sus estudiantes. 

Busque usted oportunidades apropiados para compartir el plan de salvación en vez de presentar sólo el plan cada semana. Por supuesto, todas las lecciones presentarán más del amor de Dios, y algo de sus deseos para nosotros. Hable sobre la relación personal de la estudiante con Cristo cuando hay algo en la lección relatado a un de lo conceptos básicos hemos visto antes. 


Podría sugerir que los estudiantes hablen con usted después de la clase cuando tienen preguntas de la salvación. 


5. Después de Recibir a Cristo 


Cuando dice una persona "si" a Cristo, no es el fin de nuestra responsabilidad. Necesitamos continuar el trabajo con los niños. Debemos tomar algunas medidas para desarrollar la fe del estudiante. 

a.) Dé a él o ella una Biblia. Explique la importancia e leer la Biblia, y sugiera una parte puede leer inmediatamente, como Juan o Marcos. 


b.) Escriba versículos, y los números de las páginas de los versículos usó usted a explicar la salvación. Sugiera que los versículos sea leído más tarde. 


c.) Discuta las emociones -- ahora y en el futuro. Cada persona tiene una reacción emocional diferente con la experiencia de conversión. Algunas están muy emocionadas, pero cuando este sentido disminuye en el futuro, pueden estar confundidos. Hable sobre la presencia de Cristo en nuestras vidas indiferente a las emociones que tenemos. 

d.) Ofrezca ir con el estudiante a compartir su decisión con alguien. Si es necesario, sugiera una persona con quien el estudiante puede compartir -- posiblemente su madre o padre, el pastor, un amigo, o alguien otro. 

Los Niños son de Cristo